domingo, 5 de abril de 2009

A 33 años del golpe militar:


NO a la mano dura contra el pueblo pobre
¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

En La Pampa se lavan la cara los que llamaron al golpe
Esta semana hemos visto distintos actos y puestas en escena de distintos sectores del poder pampeano, apelando a la memoria y a la justicia, pero no es más que un engaño orquestado para lavarle la cara a los verdaderos responsables del genocidio en la Argentina.
Este 24 de marzo no van a hablar de que la UCR, el partido de gobierno municipal en Santa Rosa, junto al PS, fueron quienes llamaron al golpe en el año 76, cuando las bandas paramilitares de la Triple A ya asesinaban dirigentes obreros con la anuencia del peronismo en el poder.
Basta con leer las declaraciones de los distintos partidos durante esa época, para tener una noción de su ideología en la actualidad.
De la mano de su más reconocido dirigente de la época, Ricardo Balbín, la UCR llamaba públicamente a “derrotar a la guerrilla fabril” (La Nación 17 de marzo de 1976). En el mismo momento el PS declaraba, “hay necesidad de superar esta situación […] hay que tener como finalidad desarmar el sistema social que nos llevó a esta espantosa crisis moral, material, política y social” (La Nación 23 de marzo de 1976). Por otro lado la iglesia declaraba “Dios le está pidiendo algo al ejercito” (La Nación 22 de marzo de 1976). Por su parte, el PC, cuya complicidad con la dictadura de Videla es ampliamente reconocida, afirmaba al otro día de haberse producido el golpe, “el general Videla no pide adhesión, sino comprensión. La Tiene” (8 de abril de 1976. Tribuna Popular Nº 1, órgano oficial del PC en el año 76).
Como vemos, estos partidos patronales que hoy reclaman memoria, son lo que olvidan su pasado y levantan voces contra la “inseguridad” junto a sectores reaccionarios que reclaman la pena de muerte para los pobres, cuando mediante el “gatillo fácil”, la policía instrumenta una pena de muerte de hecho para los sectores más explotados por este sistema capitalista en decadencia.
Así desde el gobierno hablan de justicia, pero se rasgan las vestiduras hablando de seguridad y son ellos los que mantienen seguros a los empresarios como el Grupo Plaza y permiten que los aumentos del pasaje de colectivos arruine aún más el bolsillo del pueblo trabajador. O los convenios con las grandes empresas de la construcción que monopolizan el negocio inmobiliario cuando hay miles de familias trabajadoras que no pueden acceder a la vivienda propia.
Con la crisis se multiplican los casos de amedrentamiento de la juventud por parte de la policía cómplice del Estado y los empresarios. Al estremecedor caso del simulacro de fusilamiento de un joven de esta Capital -típico método de tortura heredado de la dictadura militar-, se le suman los casos de apremios ilegales y el itakazo a un joven que le costó la perdida de la mano. Desde el Gobierno y más específicamente de la secretaría de DDHH callan esta situación porque deben proteger a esa fuerza represiva que es la policía, para cuando tengan que proteger con uñas y dientes los intereses empresariales de la furia de los trabajadores que pierdan sus empleos.
¡BASTA! ¡QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS!
Más allá del discurso de DD.HH. del gobierno, y de la hipócrita pelea con la Suprema Corte, hay que dejarlo en claro: Gobierno Nacional, Justicia y gobiernos provinciales son responsables de la vigencia de la impunidad en Argentina. Apelemos si no a las terribles cifras de la impunidad: hoy el 95% de los implicados en la dictadura sigue libre y varios de ellos en funciones; solo en la Policía Bonaerense más de 9.000 miembros en funciones durante el proceso, hoy siguen en actividad; de los colaboradores civiles, es decir de todo ese andamiaje de curas, empresarios, médicos, etc., que participaron directamente –como en La Pampa el emblemático presidente del PJ, Carlos Aragonés- , solo fue condenado el cura Von Wernich. La lucha por cárcel efectiva de todos los responsables militares, policiales y civiles de la dictadura, tiene hoy una enorme vigencia, porque la impunidad en Argentina K sigue vigente. Ni hablar de los casos de “gatillo fácil” cuya cantidad de casos es tanta, como bajo el número de condenas.
Este 24 de Marzo, tenemos que ser miles en las calles para exigir: cárcel efectiva para todos los responsables militares y policiales, y colaboradores civiles de la dictadura, aparición con vida de Julio López, cadena perpetua a los responsables del gatillo fácil, desmantelamiento del aparato represivo del estado, apertura inmediata de los archivos para conocer a los verdaderos implicados.


PTS La Pampa
22-03-09

Manifiesto de EN CLAVE ROJA frente a la crisis capitalista



RETOMEMOS EL CAMINO DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DEL CORDOBAZO
Manifiesto de En Clave ROJA frente a la crisis capitalista
FRENTE A LA CRISIS CAPITALISTA RETOMEMOS EL CAMINO DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DEL CORDOBAZO, ACABEMOS CON LA HERENCIA DE LA FRANJA MORADA
Una gran crisis, comparable a la depresión posterior al crack de 1929, ha comenzado en el corazón del sistema capitalista: los Estados Unidos. Las autoridades de EE.UU., los principales países de la Unión Europea y Japón, declaran que están en recesión. Los multimillonarios paquetes de rescate que votaron para evitar la quiebra y salvar a los grandes empresarios, a costa de mayores sufrimientos para los trabajadores y el pueblo pobre, se escurren como el agua entre los dedos.
Hoy “nacionalizan” bancos para evitar un colapso mayor. Países como Islandia se “argentinizan” y entran en default; las grandes multinacionales y empresas amenazan con despidos masivos. Este año, según la Organización Internacional del Trabajo, pueden llegar a 50.000.000 los nuevos desocupados en todo el mundo. El capitalismo no tiene más que penurias y pobreza para ofrecer a los trabajadores. Contra la utópica esperanza, alentada entre otros por Cristina Fernández, de que los países semicoloniales se “desacoplen” de la crisis de los países centrales, ya se ven en nuestro país los primeros efectos, con despidos, suspensiones, amenazas de quiebras, y también las primeras respuestas de los trabajadores y los sectores populares.
Son muchas las voces que pretenden reemplazar el “neoliberalismo” por medidas “keynesianas” de intervención estatal para “impulsar la demanda y mantener el empleo”. Saludan los planes “de estímulo” como el presupuesto propuesto por Obama (o las tibias medidas de Cristina para “alentar la producción” vía créditos al consumo), pero critican desilusionados los rescates multimillonarios a los bancos del mismo presidente afroamericano. Sin embargo es utópico querer conjurar una crisis brutal con tibias reformas. No se puede curar el cáncer del capitalismo con aspirinas. Lograrán, a lo sumo, posponer por un tiempo las grandes catástrofes que necesita el capitalismo para sobrevivir: quiebras, desempleo masivo, nuevas guerras y hambre. Recordemos que la “Gran Depresión” de la década del ´30 terminó, nada menos, que en una gran “intervención estatal” en la economía: la Segunda Guerra Mundial.
La crisis tira a la basura la inconmensurable cantidad de idioteces ideológicas que distribuyó la abrumadora mayoría de la academia en los últimos años. Hemos visto en las “Ciencias Económicas” los modelos matemáticos basados en “el mercado” como regulador del desarrollo armónico del capitalismo; las escuelas de Filosofía más renombradas afirmaron que vivíamos el fin de “los grandes relatos”, y descartaron toda posibilidad de revolución y superación del capitalismo. En Sociología, los “pensadores” con más publicidad fueron los que decretaron “el fin de la clase trabajadora” y que los asalariados pasaban a ser parte de los “excluidos”. Pero, ¿qué explicación pueden dar si reconocen que el desempleo se multiplicará en los próximos meses? ¿Serán “fantasmas” esos “no obreros”? No, lo único fantasmal son las ideas de la academia universitaria, que no resisten la gran crisis del capitalismo. Por haber difundido teorías como la del “fin del trabajo” las corrientes fundamentales de la academia son corresponsables de los ataques del capital contra los trabajadores, ya que colaboraron a minar su voluntad de lucha.
Desde En Clave ROJA queremos difundir un programa para que los trabajadores, junto al movimiento estudiantil y el pueblo pobre, se movilicen e impongan las medidas para no pagar esta crisis con más explotación y muerte. No existen más opciones frente a una crisis que los patrones descargan sobre el pueblo trabajador: o continuar con el movimiento estudiantil desmovilizado y despolitizado de la Franja Morada, y sus organizaciones burocratizadas, o retomar la senda del movimiento estudiantil combativo del Cordobazo, para que un sector importante de los estudiantes sea un aliado del movimiento obrero clasista. La gran mayoría de los centros y federaciones conducidos estos años por agrupaciones opositoras a la Franja, sean “independientes” (como La Bisagra en Córdoba) o partidistas (como el Frente 20 de diciembre en la FUBA integrado por el PO, el MST y el PCR), no han cambiado de raíz el movimiento estudiantil. La crisis exige un cambio radical.
COMENZÓ LA RESISTENCIA DE TRABAJADORES Y ESTUDIANTES
Los trabajadores y estudiantes del mundo ya han comenzado a resistir, aunque la velocidad de la crisis y las traiciones de los dirigentes vendidos de la clase obrera han permitido que ya sean millones los que perdieron sus trabajos. A pesar de esto, obreros ocupan fábricas ante amenazas de cierre, discutiendo en algunos casos la gestión obrera directa, retomando el ejemplo de los obreros de Cerámica Zanon de Neuquén. Estas experiencias se dieron en la fábrica Indugraf en Capital Federal, en Massuh en la Zona Sur del GBA, e incluso en Chicago y en la lejana Ucrania.
En Francia, Italia y Grecia los trabajadores protagonizaron huelgas generales. También en las colonias francesas Guadalupe, Martinica, La Reunión y Guayana, hubo movilizaciones y huelgas generales. En España los universitarios luchan contra el Plan Bolonia. En Grecia hubo revueltas juveniles y populares contra el gobierno derechista, que reprimió salvajemente matando a un joven. En Francia hay tomas de facultades, movilizaciones y coordinación nacional, que genera un gran dolor de cabeza a Sarkozy. Sintomáticamente, los estudiantes europeos se solidarizan con los pueblos oprimidos, tomando las causas de Gaza y el pueblo palestino, y la lucha en las colonias francesas. Numerosos periodistas y políticos hablan del terror de que los estudiantes retomen el camino del Mayo Francés.
El capitalismo en crisis, sin embargo, hará también que se desarrollen entre los trabajadores y sectores de las clases medias fenómenos reaccionarios como el nacionalismo o la xenofobia, difundidos por la clase dominante para “dividir y reinar”, aberraciones que debemos combatir con fuerza. Esto ya se empieza a ver en Europa, en la derecha movilizada de Bolivia, y en Venezuela, donde el movimiento estudiantil se opone por derecha a Chávez.
Apostamos a que la crisis capitalista, contra las tendencias reaccionarias, será partera de luchas de clases en las que se fogueará un nuevo movimiento estudiantil que salga a la calle codo a codo con los trabajadores, que pelee por universidades al servicio de los explotados y el pueblo pobre (y no para los explotadores), y por una transformación revolucionaria de la sociedad capitalista.
CRISTINA K Y LA OPOSICIÓN: DOS VARIANTES AL SERVICIO DE LOS EMPRESARIOS
Desde que la crisis comenzó a manifestarse Cristina ha garantizado subsidios a los empresarios que ganaron millones durante años, mientras chantajea a los trabajadores para que, a cambio de la “estabilidad laboral”, acepten rebajas salariales, suspensiones y mayor productividad. Así fue en luchas como las de General Motors y Paraná Metal, en las cuales Cristina veló por los intereses de los capitalistas. Además niega aumento de sueldos a los docentes que salen a la lucha en varias provincias.
Más allá de que sea festejado por sectores intelectuales como Carta Abierta, el discurso de los K no es más que un engaño: cacarean “por izquierda” pero vienen de pagar más de U$S 10.000 millones de deuda externa, conceden reclamos a las cámaras patronales del campo, y ¡hasta el gobierno de los EE.UU. elogia el escandaloso blanqueo de los fondos que fugaron los capitalistas!
El adelantamiento de las elecciones que el kirchnerismo llevó al Congreso es una muestra de la debilidad del gobierno frente a la crisis capitalista, pero los trabajadores y estudiantes no podemos pecar de ingenuos: esto puede significar que Cristina adelante también los ataques al pueblo trabajador, con una nueva devaluación, acuerdos con el FMI y otras medidas que gobierno y oposición coinciden en defender. En efecto, la oposición no se queda atrás: tanto el bloque Coalición Cívica-UCR-PS como el tándem duhaldista Macri - Solá - De Narváez, exigen otra devaluación para “reactivar” la industria “desactivando” el salario de los trabajadores. Además, son abanderados de endeudarse más aún con el FMI y terminar con las retenciones a los grandes terratenientes. Al igual que el gobierno, hablan con la voz de los grandes capitalistas.
Estos días la oposición patronal instala la reaccionaria agenda de “la inseguridad” con Susana Giménez, Marcelo Tinelli y otros lamentables voceros, diciendo que “a los delincuentes hay que matarlos a todos”, y lamentándose por vivir “en un country entre rejas”. Sólo personajes como éstos, que apoyaron la dictadura como “Susana” y que, como Tinelli, se llenaron de plata durante el menemismo, pueden hablar con tal desparpajo en defensa de la propiedad privada. Como si fuera poco, sostienen que “hay que terminar con las estupideces de los Derechos Humanos”, es decir que se oponen (¡incluso!) a la limitadísima política de DD.HH. de los Kirchner. Piden “pena de muerte” para los delincuentes, pero ni siquiera piden cárcel efectiva para los milicos genocidas, los 9 mil policías de la Bonaerense que estuvieron en funciones durante la dictadura y que hoy siguen en la fuerza, los curas abusadores y violadores de menores, los que secuestran mujeres en redes de trata ni los que utilizan discapacitados para ingresar autos en forma ilegal al país, porque Susana misma iría presa. Menos se les ocurre pedir trabajo, vivienda, salud y educación para los millones de pobres y desocupados que hay en el país. Esta campaña la foguean los medios de comunicación, la oposición patronal y sectores de las clases medias derechizadas, pero no solamente: el gobierno es responsable también cuando se jacta del “esfuerzo que hacemos para combatir la inseguridad”, y defiende a “la maldita policía” del gatillo fácil, los secuestradores de Julio López.
Ninguna de estas salidas capitalistas debe ser apoyada por los trabajadores y el movimiento estudiantil combativo. No tenemos que aceptar ese falso discurso de que la crisis “hay que pagarla entre todos”: es preciso levantar con fuerza las demandas para que la crisis la paguen los capitalistas nacionales e imperialistas. Ante la amenaza de despidos y suspensiones de efectivos o eventuales, tenemos que exigir la prohibición de los despidos y el reparto de las horas de trabajo entre todos los trabajadores, sin rebajar el sueldo y con aumento de salarios según la inflación. Toda empresa que despida, o aduzca problemas económicos para garantizar el empleo a sus trabajadores, que sea ocupada, expropiada sin indemnización y puesta a producir por los trabajadores. Las discusiones entre “el campo” y el gobierno son para “redistribuir la riqueza”, pero entre distintos sectores de la clase capitalista, por eso hay que nacionalizar el comercio exterior y expropiar las grandes cerealeras, que especulan con los precios y amasan fortunas. Exigimos la expropiación de los grandes terratenientes, comenzando por los 1.000 que tienen más de 35.000.000 has. Hay que dejar de pagar la fraudulenta deuda externa que los K vienen honrando, nacionalizar la banca sin indemnización y bajo control de los trabajadores, y poner estos recursos al servicio de dar respuestas a las necesidades de los trabajadores y el pueblo pobre.
La oposición crítica al gobierno por corrupto, pero oculta que la corrupción no es atributo exclusivo del kirchnerismo sino un rasgo esencial de un sistema que se basa en la explotación de los trabajadores y la opresión de las amplias mayorías: el capitalismo. Solamente un Estado basado en la democracia de los productores de las riquezas, los trabajadores y el pueblo pobre, socializando los medios de producción, puede sentar las bases para acabar con la opresión capitalista, sus miserias y corrupciones.
NO SE PUEDE CURAR EL CÁNCER DEL CAPITALISMO CON “ASPIRINAS”
Hay organizaciones que critican a los K “desde la izquierda” pero no rompen con este esquema de apoyar políticas patronales. Pino Solanas y Claudio Lozano impulsan junto a la CTA la Constituyente Social, mientras mantienen la unidad con Eduardo Buzzi de la Federación Agraria, que clama por la devaluación y la rentabilidad de los patrones del campo junto a la Sociedad Rural. Estos sectores, incluso, reivindican a los “pequeños y medianos patrones”, pese a que los trabajadores saben que estos empresarios son los que más duramente atacan la estabilidad laboral y salarial cuando las papas queman.
Otras corrientes estudiantiles, como las relacionadas al Frente Popular Darío Santillán, La Mella de la UBA y el Andén de Córdoba integran -junto a sectores de la CTA- el espacio “Otro camino para superar la crisis”. En su declaración, proponen medidas parciales, algunas justas, pero no levantan la necesidad de expropiar a los terratenientes y a la gran patronal nacional y extranjera. Su programa queda limitado así a reformar el capitalismo. Esto es coherente con su confianza en los gobiernos “antineoliberales” de la región, como el de Venezuela. Hugo Chávez, aunque haya nacionalizado (con grandes indemnizaciones) algunas empresas, alienta el desarrollo de una burguesía “nacional”, sin embargo se niega a expropiar a las empresas que despidan e incluso su policía reprimió hace pocas semanas a los obreros de la Mitsubishi (asesinando a dos de ellos), que luchaban contra las tercerizaciones. Además ha declarado que las huelgas en las empresas del Estado serán consideradas como “sabotaje”, amenazando con militarizar el Metro de Caracas (cuyos trabajadores están en lucha en defensa de su convenio). Estos gobiernos, que en su discurso y en algunas medidas se ubican a la izquierda de los gobiernos de la región incluyendo los K, se niegan a atacar las bases de la explotación capitalista. A la vez que los defendemos de todo intento golpista del imperialismo y la derecha, decimos claramente que la confianza en ellos oculta un fuerte escepticismo del poder de movilización y autoorganización de las masas para enfrentar a los capitalistas, potencialidad que suplantan por la acción de ministros y las Fuerzas Armadas “populares”. No compartimos que agrupaciones que se dicen de izquierda se propongan salvar un sistema que, a nivel mundial, otra vez muestra que no tiene nada para ofrecer más que enormes sufrimientos para las masas.
Por otro lado, ¿a quién proponen esta salida? ¿A una clase capitalista “nacional” que demostró mil veces su parasitismo? No es tiempo de un programa resignado, a mitad de camino, sino de salidas de fondo. O los trabajadores, con los estudiantes combativos y el pueblo pobre son los que dan una salida a la crisis capitalista, o serán los capitalistas los que la impongan con desocupación, miseria y desgracias generalizadas. La disyuntiva, en definitiva, sigue siendo la que marcara la revolucionaria socialista Rosa Luxemburgo: o socialismo, o barbarie capitalista. O como diría el Che Guevara: revolución socialista o caricatura de revolución.
Ni hablar de corrientes como el MST y el PCR, que cruzaron la tranquera y apoyaron el lock out agrario junto a la Sociedad Rural. Hoy, incluso, el PCR se apresta a discutir políticas comunes con… ¡la Coalición Cívica de Carrió! El PCR ha llevado demasiado lejos esta política: Juan Carlos Alderete de la CCC, su referente más importante, participó del Congreso de la Franja Morada realizado hace pocos días en La Plata. Estas organizaciones se dicen de izquierda, pero dejan de lado la lucha por construir una política anticapitalista de los trabajadores, para ir detrás de sectores capitalistas o figurones de la centroizquierda. Desde En Clave ROJA queremos colaborar a construir una alternativa política a los falsos dilemas que nos plantean los capitalistas. Hace falta poner en pie una verdadera izquierda de los trabajadores, para que la clase trabajadora y sus luchadores puedan construir una salida socialista a la crisis de los capitalistas, peleando por un gobierno de los trabajadores.
FRENTE A LA CRISIS DE LA UNIVERSIDAD PARA LAS EMPRESAS, LUCHAR POR UNA UNIVERSIDAD AL SERVICIO DE LOS TRABAJADORES. ANULACIÓN DE LA LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR
La actual lucha de los estudiantes franceses ataca a uno de los avances más profundos del neoliberalismo sobre la universidad: la injerencia de las grandes empresas en el financiamiento y los planes de estudio. La política de financiamiento privado afecta a todas las universidades, incluyendo las argentinas. De la mano del desfinanciamiento estatal, la política de generación de “recursos propios” es promovida por las autoridades universitarias, y generalizada desde la sanción en 1995 de la menemista Ley de Educación Superior (LES) que los Kirchner mantienen vigente. Por poner el ejemplo de la UBA, los recursos creados por la venta de servicios a empresas llegan al 40% del presupuesto público, y en algunas facultades lo duplican y hasta triplican. Las universidades argentinas, en gran medida, hoy están bajo los arbitrios de grupos privados capitalistas.
Hay que acabar con el sometimiento de las universidades a las grandes empresas, empezando por tirar abajo la LES y anular los convenios de universidades y facultades con capitalistas. Abajo la CONEAU y la acreditación ante organismos creados por la neoliberal LES: ¡basta de intromisión privada y gubernamental en las universidades! Tenemos que acabar con el financiamiento privado de las universidades públicas, exigiendo la triplicación del presupuesto estatal. Basta de cupos, aranceles, y filtros en el ingreso.
TRIPLICACIÓN DEL PRESUPUESTO EDUCATIVO, BECAS MASIVAS PARA LOS HIJOS DE LOS TRABAJADORES Y LOS SECTORES EMPOBRECIDOS
Más allá de las mentiras del INDEC de Guillermo “Dibujo” Moreno, la inflación fue corroyendo el ya muy insuficiente presupuesto universitario. Este año, todo indica que el gobierno de Cristina lo mantendrá congelado. Los salarios de los docentes y no docentes siguen paralizados, lo mismo que las inversiones en edificios. Ni hablar de los miles de docentes ad honorem (que no cobran ni un peso por su labor), además de los cientos de trabajadores no docentes contratados y pasantes que cobran salarios de miseria y trabajan en condiciones de extrema precariedad. Con la profundización de la crisis, van a ser cada vez más los estudiantes que por problemas económicos tengan que dejar sus estudios, lo que incrementará aún más el nivel de deserción y la elitización de la universidad. Cuando cínicamente los gobernantes dicen que “no hay plata”, los estudiantes y trabajadores de la universidad tenemos que decir: ¡Nosotros sabemos de dónde sacar plata, para cumplir las demandas de la universidad, sin afectar el bolsillo del pueblo trabajador! Ninguna Ley de Financiamiento Educativo (a cuentagotas): exigimos aumento del presupuesto educativo bajo control estudiantil, docente y no docente, sobre la base del NO pago de la deuda externa, el quite de subsidios a la educación privada y la expropiación de los grandes bancos, los terratenientes, las cerealeras y las privatizadas. ¡Que se nacionalice la banca, y ahí vamos a tener una presupuesto para educación! Basta de financiar a las grandes empresas de transporte, que reciben un suculento subsidio estatal que asciende a $ 770 millones de pesos, mientras aumentan el boleto con el visto bueno del gobierno. Estas medidas no solamente permitirían financiar la universidad, sino también un sistema educativo que desde la escuela misma rompa con el elitismo actual, que segrega a los hijos de los trabajadores y los pobres. Exigimos becas de estudio masivas para que los hijos del pueblo trabajador puedan terminar la escuela y estudiar en las universidades, derecho que hoy no existe; reclamamos también un boleto estudiantil universal y gratuito, para todos los niveles de la enseñanza pública.
Así como los docentes primarios y secundarios de varias provincias han comenzado la lucha, está planteado que la CONADU y la CONADU (H), la FATUN y las federaciones estudiantiles preparen un plan de lucha unificado, y una movilización nacional para hacer sentir los reclamos de la universidad. Solamente con la movilización masiva de estudiantes y docentes vamos a conquistar nuestros reclamos. Pero la mejor manera de defenderlos es luchando simultáneamente por romper el elitismo actual de una universidad dominada por los grandes monopolios, alejada de las necesidades del pueblo trabajador y que da la espalda a los hijos de los trabajadores.
ABAJO LAS CAMARILLAS SERVILES A LOS CAPITALISTAS. DEMOCRATIZACIÓN DE LAS UNIVERSIDADES: COGOBIERNO CON MAYORÍA ESTUDIANTIL, CLAUSTRO ÚNICO DOCENTE Y VOTO PARA LOS NO DOCENTES
Las universidades se encuentran dominadas por una oligarquía estamental de profesores radicales y peronistas que administran la penetración de los capitalistas en las universidades y garantizan la postración intelectual frente a ellos. Los estatutos de las universidades defienden órganos de gobierno con mayoría (absoluta, generalmente) para el claustro de profesores, relegando a las mayorías estudiantiles, el sector históricamente más combativo, a una minoría subordinada, convirtiendo en “ciudadanos de segunda” a los mal llamados auxiliares docentes y privando de derechos políticos a los trabajadores no docentes. Así se garantiza el pensamiento único mediante el manejo de los concursos, el bloqueo de las cátedras paralelas, etc., y, sobre todo, por esa vía, una casta corrompida aplica las normativas neoliberales de la LES.
La lucha contra este régimen oligárquico tuvo resonantes capítulos en el rechazo a la candidatura de Atilio Alterini en 2006 en la UBA, y en conflictos en Comahue, Rosario, La Plata y la Universidad de la Patagonia. El proceso más masivo y contundente se dio en la carrera de Sociología de la UBA en 2002, cuando un movimiento, mayoritario entre los estudiantes y con apoyo en sectores de docentes, impulsó la elección directa del director, con voto igualitario (una persona = un voto), resultando electo Christian Castillo, docente y dirigente del PTS. Fue un gran proceso de democratización que se propuso una transformación ideológica y política de la carrera, a pesar de contar con el rechazo por igual de las camarillas oligárquicas neoliberales y progresistas. Hoy tenemos que retomar este ejemplo, luchando por la democratización de las carreras, facultades y universidades, imponiendo la mayoría estudiantil en los órganos de gobierno, el claustro único docente y el voto para los no docentes, así como cátedras paralelas y libertad de cátedra para superar la “falsa pluralidad ideológica actual”.
Desde En Clave ROJA nos oponemos a la existencia de cargos ejecutivos como los rectores, los directores y decanos, en particular si existen consejos con mayoría estudiantil, claustro único y voto de los no docentes, es decir órganos democráticos en donde estén representados todos los sectores de la universidad. Sin embargo, mientras existan los cargos de decanos y directores y al mismo tiempo que peleamos por un cogobierno como señalamos, la elección de los mismos no puede hacerse mediante el mecanismo indirecto, sino que debe ser por elección directa, con el criterio “una persona = un voto”, siendo revocables por asamblea y subordinados a los mandatos de la misma. Los centros de estudiantes en cuanto tales deben levantar estas demandas y exigir a los consejos directivos y superiores que se adopten en todos lados.
Proponemos además que se hagan convenios o pactos de colaboración con organizaciones obreras y movimientos sociales. Basta de que la universidad haga las veces de “departamento de empleo precario”, ofreciendo mano de obra barata a las empresas con pasantías ultraprecarizadas: todo trabajo que haga un estudiante debe recibir como mínimo el salario y convenio del gremio en cuestión, respetando el régimen “part-time” para poder estudiar, y garantizando estabilidad laboral una vez finalizado el convenio. Lejos de establecer acuerdos para favorecer las ganancias capitalistas, la universidad puede poner sus recursos, investigaciones y profesionales a disposición de los trabajadores y el pueblo pobre, estableciendo convenios con fábricas recuperadas por los trabajadores y colaborando a la solución de los problemas más acuciantes del pueblo trabajador. En vez de ingenieros cuya expectativa sea trabajar para empresas como Techint, o planificar el desmonte, éstos podrían colaborar para evitar “catástrofes” previsibles como la de Tartagal, generadas por la voracidad capitalista.
Las facultades de Medicina y Bioquímica, hoy subordinadas a los grandes laboratorios como Roche, Bagó, etc., podrían producir medicamentos gratuitos masivos, para paliar las enfermedades y epidemias. Las facultades humanísticas, en lugar de dedicarse a los estudios de mercado para los políticos patronales y las empresas, podrían elaborar (junto a organizaciones obreras) investigaciones que demuestren estadísticamente el avance de la pobreza y la desocupación, y sustentar un plan de obras públicas para atacar el desempleo y la destrucción de la salud y la educación públicas. ¡Cuán útil sería para todos los trabajadores, por ejemplo, si todas las carreras de Sociología y Economía elaboraran un índice real de inflación junto con los trabajadores del INDEC!
IMPULSAR LA LUCHA IDEOLÓGICA DESDE LOS CENTROS Y LAS FEDERACIONES. PONER AL MARXISMO A LA OFENSIVA
Las universidades son sitios privilegiados para la disputa con las ideas de la clase dominante. Desde En Clave ROJA hemos considerado la lucha ideológica como una de las tareas de mayor jerarquía. Con el impulso de la Cátedra Libre Karl Marx desde 1997, con las revistas de debate teórico y político que publica nuestra agrupación, con la colaboración con el Instituto del Pensamiento Socialista Karl Marx y con la difusión de las revistas Lucha de Clases y Estrategia Internacional, hemos aportado a poner las ideas del marxismo a la ofensiva, renovándolas al calor de nuevas discusiones ideológicas y políticas y combatiendo al posmodernismo, el conformismo y el academicismo dominante en las aulas. Lamentablemente, otras corrientes de la izquierda no han dado importancia a la lucha ideológica, y muchas organizaciones independientes caen en un eclecticismo academicista. Hoy, cuando la crisis capitalista comienza a demoler los preceptos ideológicos que el capitalismo colocó como sentidos comunes de época, esta tarea cobra para nosotros un vigor reforzado, ya que nos proponemos desde el marxismo superar las “falsas verdades” que la academia entronó.
Los centros y las federaciones no deben reducirse a meras organizaciones gremiales, sino que al calor de la crisis tienen planteado difundir ampliamente ideas anticapitalistas, romper la separación entre la “vida académica” y los debates políticos de pequeños sectores del movimiento estudiantil mediante revistas de amplia difusión entre los estudiantes y docentes, organización de grandes debates, jornadas, congresos. En estos distintos ámbitos, todas las agrupaciones deberían expresar, por ejemplo, sus visiones sobre la crisis capitalista y los desafíos que conlleva para el movimiento estudiantil y la clase trabajadora. Esto, junto a la publicación de libros de autores clásicos del marxismo y de otras teorías para la transformación social, puede ayudar a construir un movimiento estudiantil crítico e interesado en la política.
A 40 AÑOS DEL CORDOBAZO SE HACE MAS CONCRETA LA NECESIDAD Y LA POSIBILIDAD DE LA UNIDAD OBRERO ESTUDIANTIL PARA ENFRENTAR LA CRISIS CAPITALISTA
En el 40° aniversario del Cordobazo y el Rosariazo se reactualiza la necesidad de construir un movimiento estudiantil que sea aliado de la clase trabajadora. Hoy en Argentina hay más de un millón de estudiantes en las universidades públicas. Si tan solo un sector de éstos se movilizara con los trabajadores y planteara a viva voz “que no descarguen la crisis sobre el salario y el empleo de la clase trabajadora, ni sobre la salud y educación del pueblo, sino sobre los bolsillos de los empresarios y terratenientes”, la tortilla comenzaría a darse vuelta. No apostamos a una mera solidaridad de los estudiantes con los trabajadores, sino a soldar una alianza estratégica que hace cuarenta años logró conmover los cimientos del país, hiriendo de muerte a la dictadura de Onganía, y que hoy podría ayudar a poner en las calles el enorme peso social de los trabajadores, en alianza con los estudiantes y sectores populares, derrotando a los capitalistas. La unidad obrero estudiantil no es una pieza de museo, sino que comienza a ser una necesidad para la lucha de la clase obrera.
Desde En Clave ROJA reforzaremos la política de ligar nuestra corriente a la organización de los trabajadores. En las luchas obreras las burocracias sindicales actúan como agentes patronales y gubernamentales, aceptando el chantaje de “mantener el trabajo, entregando salario y condiciones de trabajo”. Sin embargo, existe otro tipo de organizaciones combativas y democráticas. En Córdoba, mientras el SMATA aceptó el pacto de suspensiones y despidos encubiertos con la patronal, los jóvenes contratados salieron a la lucha, mientras que delegados combativos de IVECO, con el aval de la asamblea, rechazaron el acuerdo del sindicato con la empresa. En el Subte de Capital, por otro lado, existe un cuerpo de delegados combativo, que funciona en base a las asambleas de los trabajadores y viene impulsando la creación de un sindicato propio, contra la burocracia de la UTA, el gobierno, y la empresa Metrovías.
Los militantes independientes y del PTS que conformamos En Clave ROJA nos sentimos parte de esta lucha, por lo que en todo el país estamos yendo junto al Centro de Profesionales de los Derechos Humanos (CEPRODH) a las puertas de las fábricas y establecimientos laborales a discutir con los trabajadores, y proponer la elección de delegados en todas las empresas, para enfrentar organizados los ataques que se vienen. Las organizaciones dirigidas en todo el país por corrientes de izquierda e independientes opositoras a la Franja Morada, como la FUBA y 7 centros de la UBA, la FULP y 9 centros de La Plata, y varios más en Rosario, Córdoba, Neuquén, Bahía Blanca y el resto del país, podrían jugar un importante rol poniéndose al servicio de estas luchas y estos procesos de organización, yendo a las fábricas y establecimientos a impulsar la organización independiente y la elección de delegados. También difundiendo todos los conflictos, movilizándose a su favor, impulsando los fondos de huelga, poniendo en pie comisiones de solidaridad en las facultades y estableciendo convenios de colaboración de los centros con las organizaciones de trabajadores democráticas y combativas, en el camino de una gran alianza entre las universidades y la clase trabajadora.
NECESITAMOS ENTERRAR LA TRADICIÓN DE LA FRANJA, CONSTRUYENDO CENTROS Y FEDERACIONES DEMOCRÁTICOS Y COMBATIVOS
No somos ingenuos, y sabemos que retomar la huella del Cordobazo implica superar definitivamente el modelo de movimiento estudiantil de la Franja Morada. Los radicales moldearon organizaciones vacías de participación y burocratizadas, que son meras extensiones del poder de las camarillas profesorales.
Queremos decirlo claramente: construir centros y federaciones democráticos y participativos, para organizar un masivo movimiento estudiantil unido a los trabajadores y enfrentado al gobierno, los capitalistas y el imperialismo, implica tirar por la borda todo el legado de los radicales que distintas corrientes de izquierda han mantenido en los centros y federaciones “recuperados” al conservar el burocratismo de las organizaciones vacías de la Franja Morada. El caso emblemático de esta política es la FUBA.
Desde el 28 de diciembre de 2001, cuando un frente entre el PO, el MST, Venceremos-SUR y la agrupación centroizquierdista independiente TNT ganó la conducción de la FUBA a la Franja Morada, estas corrientes (luego se fueron TNT y Venceremos, y se agregó la CEPA-PCR) han sido enemigas de democratizar la Federación. Por el contrario, han tenido un discurso combativo pero no modificaron en lo sustancial los métodos burocráticos de la Franja Morada. Ejemplos que demuestran esto, lamentablemente, sobran. Desde 2001, los congresos de la FUBA han sido casi exclusivamente en épocas de vacaciones, impidiendo así la participación estudiantil. En conflictos estudiantiles, como por ejemplo en la lucha del 2005 en apoyo a los paros docentes, la conducción de la FUBA se opuso a impulsar asambleas Interfacultades, cuestión que se logró por la perseverancia de un importante activismo, y de agrupaciones como En Clave ROJA. Además, estas corrientes heredaron la concepción de la Franja Morada de que la clave de las organizaciones es la administración de la secretaría de apuntes, y han calcado la política morada de poner decenas de militantes rentados en los bares y fotocopiadoras.
Esta concepción burocrática y conservadora de los compañeros del PO, el MST y el PCR, ha llevado a que las organizaciones estudiantiles hayan tenido un rol pasivo frente a los avances neoliberales. Por poner otro ejemplo, el Centro de Psicología de la UBA, conducido desde hace más de 7 años por un frente entre el PO y El Brote (hasta hace pocos meses junto al MST), muchas veces no impulsa ninguna asamblea en todo el año y ha sido totalmente impotente para enfrentar ataques como la privatización de los posgrados. Es decir que las corrientes de la izquierda no se han propuesto organizar en los centros y la FUBA ni siquiera a una fracción de los estudiantes que votan a la izquierda, que son decenas de miles a nivel nacional, incluso solamente en la UBA. No se puede tener doble discurso: luchar por un movimiento estudiantil masivo, exige terminar con esta política.
Desde el surgimiento de nuestra agrupación hemos sido impulsores incondicionales de organizaciones democráticas de los estudiantes contra el burocratismo de la Franja. Así lo hicimos en la lucha de 1995 contra la LES, en 1999 contra el recorte de Menem, proceso en el cual surgieron asambleas en varias facultades y universidades, e Interfacultades contra la inmovilidad de la Franja Morada; en 2005 impulsamos con un importante activismo la exigencia de que la FUBA (dirigida por el Frente 20 de diciembre) funcionara en base a Interfacultades, cuestión que la conducción de la FUBA aceptó con reticencias. En todos estos conflictos también dimos pelea para que existieran encuentros nacionales de estudiantes, como el del 95 en Córdoba, el encuentro nacional Interfacultades en el año 1999, y en el 2005 contra la LES, instancias siempre boicoteadas por la CEPA-PCR.
La política burocrática del PCR no es casual ni cae del cielo. Históricamente se opusieron a luchar contra la Franja Morada peleando por centros y federaciones democráticas. Hoy el escandaloso apoyo del la CEPA-PCR a los reclamos de la Sociedad Rural y las patronales agrarias, que quieren eliminar las retenciones para llenarse de plata y explotar más aun a los peones rurales, y el coqueteo de esta corriente con la oposición radical, ha llevado que el propio Juan Carlos Alderete participe y salude al Congreso Nacional de la Franja Morada, que se reunió en La Plata. Evidentemente con la política del PCR no se construye un movimiento estudiantil independiente del gobierno y la oposición sojera. Llamamos a los compañeros del PO y de las corrientes que integran el Frente Popular Darío Santillán a rever sus alianzas con el PCR.
Durante los años en que fuimos parte de la presidencia del Centro de Sociales de la UBA, luchamos para que éste funcione en base a asambleas y comisiones. Hoy, como parte de la conducción del centro de Filosofía y Letras de la UBA, el centro de Humanidades de Bahía Blanca, los centros de Bellas Artes y Periodismo de la Plata y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Luján, así como de la conducción de la FULP y en todos los centros en los que estamos, esta tarea cobra para nosotros una gran importancia.
Necesitamos centros democráticos y para la lucha, independientes de los distintos sectores de los capitalistas, y de los decanos y rectores. Es inadmisible que corrientes que se dicen de izquierda apoyen y sean parte, a través de secretarios y subsecretarios, de las gestiones de decanos kirchneristas, como hacen o hicieron el PCR, el MST y el PO, por lo que los llamamos a terminar con esa política, que los hace cómplices de las acciones de un sector de las camarillas. Hay que terminar con el modelo de centros reducidos a la “secretaría de publicaciones”: los centros tienen que funcionar con asambleas, comisiones de trabajo abiertas y cuerpos de de delegados por curso, para impulsar todo tipo de participación posible, terminando con el burocratismo. Basta de federaciones vacías: las federaciones deben funcionar en base a congresos abiertos en épocas de clases, con asambleas previas en las facultades.
Los centros tienen que luchar para que las universidades garanticen apuntes al costo, y gratuitos para los estudiantes que lo necesiten, además de becas de estudio para los hijos de los trabajadores, que hoy no tienen acceso a la educación superior. En el camino, que ningún militante rentado ocupe el puesto de los becarios en apuntes de los centros y las federaciones: sorteo del 100% de los puestos de trabajo de la secretaría de publicaciones, ejerciendo un control democrático desde la asamblea, que debe ser asimismo la que discuta el destino de los fondos de apuntes. Es momento de dejar de lado toda política conservadora de las organizaciones “heredadas” de la Franja Morada, y construir organizaciones democráticas, combativas, militantes.
UN MOVIMIENTO ESTUDIANTIL QUE LUCHE POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES
Si el capitalismo demuestra no tener nada más que miserias para ofrecernos, las mujeres son las que más brutalmente lo sufren. Sólo por ser mujeres, millones son víctimas de diversas formas de violencia, de la ausencia de educación sexual en los colegios y de anticoncepción gratuita en los hospitales públicos. Mientras el aborto clandestino mata a más de 500 mujeres cada año y son centenares las víctimas de las redes de trata. Las mujeres trabajadoras, por otra parte, reciben los peores salarios, y sufren más aún la precarización laboral, siendo explotadas doblemente, como mujeres y como obreras. No existen guarderías en los lugares de estudio y trabajo. En las universidades, además, aunque las mujeres son mayoría como estudiantes, son una minoría entre las autoridades y entre los titulares de cátedra. Cuando la crisis golpea como ahora, sin embargo, las mujeres sienten primero y doblemente sus consecuencias.
Pero así como las mujeres son las que más sufren la explotación y opresión, muchas veces son las que enfrentan esta realidad con más firmeza. La agrupación En Clave ROJA apoya a las compañeras de Pan y Rosas que están organizando una gran agrupación en todas las universidades del país, en las fábricas, en los barrios, para ponerse de pie y enfrentar la crisis, y para luchar por los derechos de las mujeres, banderas con las cuales nos movilizamos este 8 marzo más de 1.500 compañeras en todo el país, además de hacer un masivo acto de Pan y Rosas en Capital.
Desde hace años junto a las compañeras de Pan y Rosas venimos dando la pelea en las distintas facultades para que los centros y las federaciones tomen en sus manos la lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, la libertad a Romina Tejerina, la absolución definitiva de Elizabeth Díaz, el cese de la violencia contra las mujeres, el desmantelamiento de las redes de trata y prostitución y los derechos de las mujeres trabajadoras, y nos organizamos para viajar a los Encuentros Nacionales de Mujeres, además de reclamar guarderías en los lugares de trabajo y de estudio. También damos “batalla” en el terreno de las ideas con nuestros libros, cursos y publicaciones, para dar una visión marxista sobre el problema de la opresión de las mujeres.
Desde las Secretarías de la Mujer de Psicología y de Sociales de la UBA, la Secretaría de la Mujer del Centro de Estudiantes del Joaquín V. González y del Centro de Estudiantes de Bellas Artes de La Plata, la Secretaría de Derechos Humanos y de la Mujer de la Facultad de Filosofía y Humanidades de Córdoba, la Secretaría de la Mujer del Centro de Estudiantes de Bellas Artes y la Secretaría de Género del Centro de Estudiantes de Humanidades de la Universidad Nacional de Comahue, entre otras, llamamos a todos los centros y federaciones a que tomen esta lucha como propia.
SUMATE A EN CLAVE ROJA
Te invitamos a que seas parte de nuestra agrupación En Clave ROJA para luchar por un movimiento estudiantil de pie frente a la crisis que los capitalistas generaron y que quieren descargar sobre los trabajadores y el pueblo. Peleamos por centros y federaciones democráticos y participativos, con asambleas, comisiones y cuerpos de delegados, para luchar masivamente por presupuesto, democratización, y por una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre. Queremos organizarnos para acabar con la impunidad de los milicos y colaboradores civiles de la dictadura, logrando la cárcel efectiva, y exigir la aparición con vida de Julio López. Luchamos por poner en pie un movimiento estudiantil que retome la senda del Cordobazo, uniéndose en las calles con los trabajadores, contra el gobierno y para enfrentar a los grandes empresarios y al imperialismo, luchando por un gobierno de los trabajadores basado en la autoorganización democrática de los explotados y oprimidos. Queremos seguir a la cabeza de la lucha del marxismo contra las ideas de la clase dominante, y la intelectualidad servil y resignada de la academia, colaborando para poner en pie junto a los obreros revolucionarios una herramienta para preparar el triunfo contra los capitalistas y su Estado: un partido revolucionario. Nuestras agrupaciones están integradas por compañeros y compañeras independientes y militantes del PTS.
En Clave ROJA UBA - En Clave ROJA U N La Plata - En Clave ROJA U N Rosario - En Clave ROJA U N Comahue - En Clave ROJA U N de Cuyo - En Clave ROJA U N Jujuy - En Clave ROJA U N La Pampa - En Clave ROJA U N Mar del Plata - En Clave ROJA U N Quilmes - En Clave ROJA U N San Martín - En Clave ROJA UTN Córdoba y Capital Federal - En Clave ROJA y Tesis XI U N Córdoba - Tesis XI U N del SUR (Bahía Blanca) - Tesis XI U N NOBA (Junín) - Oveja Negra U N Tucumán - Oktubre U N Gral. Sarmiento - Avanzada U N Lujan - Contraimagen IUNA
De la crítica de la universidad de clase, al cuestionamiento de la sociedad de clases

CAMPAÑA NACIONAL POR LUCIANO ARRUGA


Desde todos los Centros de Estudiantes y Federaciones del país, impulsar una gran
Campaña Nacional por la Aparición con Vida de Luciano Arruga
A más de 2 meses de la desaparición de Luciano Arruga no hay ninguna respuesta del gobierno nacional, ni del gobierno provincial por este caso. El gobierno la única respuesta que da es designar más policía para reprimir y perseguir en los barrios a los jóvenes pobres y a los trabajadores. Una vez más, los grandes medios de comunicación que se encargan de difundir ampliamente la campaña contra la “inseguridad” de los famosos y los ricos, ocultan la “inseguridad” que sufre cotidianamente la mayoría de los jóvenes pobres en las villas, con la persecución policial, el secuestro en redes de trata, la falta de trabajo y educación, de vivienda digna y de salud.¿ Qué otra cosa puede explicar que la desaparición de Luciano Arruga no sea difundida por los grandes medios masivos de comunicación, ni haya salido en ninguna tapa de diarios? ¿Buscan ocultar que la policía bonaerense asesina a los jóvenes pobres impunemente?
Desde la agrupación En Clave ROJA en la vicepresidencia del CEFyL y en la Secretaría General del CECSo (UBA), venimos promoviendo en ambas facultades una campaña por la aparición con vida de Luciano Arruga. Un primer paso lo dimos cuando el 18 de marzo, en paralelo a la marcha reaccionaria organizada por Valomi y Mejor Seguridad, organizamos un corte de calle y una radio abierta en la puerta de la Facultad de Ciencias Sociales, repudiando la marcha reaccionaria, denunciando el bloqueo mediático en torno al caso y exigiendo la aparición inmediata de Luciano.
Para profundizar esta campaña, en ambas facultades hemos convocado a una Comisión por la Aparición con Vida de Luciano, el objetivo de estas comisiones es difundir el caso en el resto de las facultades, organizar festivales, cortes de calle y una gran marcha de estudiantes, organizaciones barriales y sociales, al cumplirse los tres meses de la desaparición de Luciano.
Del mismo modo, nuestros compañeros de En Clave ROJA desde el Centro de Estudiantes de Bellas Artes y Periodismo de La Plata publicaron un comunicado y se están empezando a organizar. Llamamos al resto de las organizaciones estudiantiles a sumarse a las comisiones e impulsar junto a nosotros una Campaña Nacional por la Aparición con Vida de Luciano Arruga y por el juicio y castigo a los responsables. La resolución del caso es política y nosotros como compañeros de Vanesa, hermana de Luciano y estudiante de Sociales de la UBA, debemos tomar la causa como propia y convertirla en una causa nacional. Lo que hoy ella está viviendo no puede pasarnos por el costado. Los estudiantes, no podemos permitir que siga habiendo desaparecidos, víctimas de gatillo fácil, ni mujeres secuestradas en redes de trata, gracias a la más absoluta impunidad de la que goza en nuestro país la maldita policía, entre todos debemos organizar una gran campaña nacional.
NO PODEMOS PERMITIR QUE LA POLICIA SIGA MATANDO A LOS PIBES DE NUESTROS BARRIOS
NO PODEMOS PERMITIR QUE SIGA HABIENDO DESPARECIDOS
QUEREMOS RESPUESTAS YA ¿DONDE ESTA LUCIANO?
JUICIO Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES POLITICOS Y MATERIALES
Si querés comunicarte con la familia de Luciano escribí a dondeestaluciano@gmail.com www.lucianoarrugadesaparecido.blogspot.com
Si querés comunicarte con ECR para impulsar la campaña en las Facultades escribí a: enclaveroja@enclaveroja.org.ar

La Franja Morada no logró recuperar la FUBA. Mucha “rosca” y poca participación estudiantil

DECLARACIÓN DE EN CLAVE ROJA



El día domingo 29 de marzo cerca de las 4.00 a.m. culminó el Congreso de la FUBA para la renovación de autoridades. Cualquier lector atento con solamente leer esto, se podrá dar cuenta que se trató de un congreso donde primó la “rosca” sin que funcionaran siquiera las comisiones que se habían anunciado, y en el cual la participación estudiantil fue reducida a los que militamos en agrupaciones universitarias. Se llevó a cabo entonces aquello contra lo que habíamos alertado, y la razón por la que propusimos la postergación del congreso para prepararlo con asambleas y comisiones por facultad. Por el contrario, la “rosca” hizo que tardara 17 horas en comenzar y 10 minutos en realizarse. Finalmente, luego de una interminable jornada, el Partido Obrero mantuvo la conducción de la Federación, esta vez sin sus históricos aliados del MST y el PCR, con los votos de los delegados de las agrupaciones La Mella, UBA-I y el Viejo Topo CU (que no ingresaron a la conducción), mientras que Franja Morada, se quedó con la Secretaría General. Es decir que, aún manteniéndose una lista de izquierda en la presidencia, el avance de los radicales en la Federación es un hecho. Nuestra agrupación En Clave ROJA, ante la negativa del PO, La Mella y otras agrupaciones de conformar un frente independiente del gobierno, de la oposición patronal y las camarillas, que se plantee la democratización radical de la federación, y asegurados de que la Franja Morada no podía ganar, presentó su lista propia y mantuvo su Secretaría en la Mesa Ejecutiva de la FUBA.
La Crisis del Frente 20 de Diciembre
Los compañeros de En Clave ROJA siempre hemos sido muy críticos de la forma de organización de la FUBA no solo cuando la dirigía la Franja, sino también desde que está en manos de una lista de izquierda. Hemos planteado en los pocos congresos que se realizaron (casi todos en época de vacaciones), en asambleas (por facultad e Interfacultades) y en cada lugar donde tuvimos oportunidad, la necesidad de avanzar en la democratización de la FUBA. Vemos un problema en que los estudiantes y el activismo de las facultades sientan a la federación como algo ajeno y damos la pelea por construir una FUBA llena de participación estudiantil. Por esto, es inexplicable que tras 7 años de conducción del Frente 20 de Diciembre no se haya avanzado en desterrar para siempre la herencia legada de la Franja Morada, y se haya mantenido una política que conlleva una enorme cantidad de militantes rentados en bares y fotocopiadoras, sin modificar los estatutos de la Franja, con congresos vacíos de participación estudiantil, el no impulso de asambleas Interfacultades cuando hay lucha e incluso en la participación en las gestiones de los decanos K como han hecho el PO, el, MST y el PCR.
De todas maneras, lo que terminó de hacer estallar la crisis del Frente 20 de Diciembre fue cuando el año pasado el MST, el PCR e IS apoyaron el lock out agrario, mientras que PO mantuvo con oscilaciones una posición en lo esencial independiente de ambos bandos patronales, similar a la que mantuvimos desde En Clave ROJA en asambleas, con declaraciones, etc. Esto produjo una parálisis en el Frente y en los últimos tiempos varias encrucijadas políticas (a la vez que un hundimiento generalizado de la “izquierda sojera” en la UBA) que llevaron a que la FUBA ni siquiera se pronuncie ante la histórica crisis económica internacional que sacude los cimientos del capitalismo mundial, y a que no intervenga seriamente como federación apoyando las luchas que empiezan a haber ante los primeros despidos, suspensiones y cierres de fábrica, entre otras cuestiones. Así de difícil era de entender la propuesta que llevaba el PO al Congreso de este sábado de conformar un frente con estas corrientes -sumando a los “independientes” de UBA-I y La Mella- cuando uno de los dirigentes del PCR (Alderete) había participado del último congreso de la Franja en La Plata. Si alguno pensó que esto podía hacer romper al PO con el PCR, está equivocado. Insistieron hasta último momento en hacer un frente con ellos, haciendo todos los esfuerzos posibles por sacar a flote el “20 de diciembre”. ¿De verdad opinan que así se podía enfrentar la amenaza morada? Ni hablar de los posicionamientos políticos de la Federación como decía PO en su volante al congreso “¿dirá algo la FUBA sobre la ley de radiodifusión? ¿o sobre el conflicto agrario? ¿o sobre la nueva ley universitaria?”. Todo esto cuando ni siquiera el frente que proponían podía llegar a una sola declaración política con respecto a ninguno de estos temas.
Por esto, propusimos al Partido Obrero, La Mella y otras agrupaciones cambiar de orientación y formar un frente de izquierda independiente del gobierno, de la oposición patronal y de las camarillas con un programa claro como el que enunciamos y que podía derrotar los intentos de la Franja Morada con sus aliados y el gobierno nacional de retomar el control de la Federación y avanzar en la democratización de su estructura. Este podía ser el bloque mayoritario que tuviera posibilidades reales de enfrentar a la amenaza morada, pero en ningún momento esto estuvo en los planes de estas organizaciones. Lamentablemente el rechazo del PO a nuestro llamado se explica por la negativa de la nueva conducción a cambiar una FUBA burocratizada y vaciada de participación, cuya metáfora fue esta parodia de “congreso”.
¿Y los independientes?
Las agrupaciones que se reclaman “independientes” de la UBA, como La Mella, no se plantean si quiera una alternativa a estos problemas. Además de coquetear durante toda la jornada con el PCR, el MST, y hasta con Libres del Sur, para hacer un frente político, propusieron en sus declaraciones que la conducción de la Federación sea asumida por la Junta Representativa (compuesta por las presidencias de los 13 centros de la UBA), es decir por un organismo completamente burocrático en el que, de paso, la Franja y sus aliados cuentan con 6 miembros. ¿Son acaso las “nuevas prácticas” de las “agrupaciones independientes” las que en lugar de promover la realización de Congresos periódicos abiertos –recordemos que votaron en contra de nuestra propuesta de retrasar el congreso- y confiar en un movimiento estudiantil activo organizado alrededor de la FUBA, prefieren tomar las decisiones en una “mesa chica”? ¿A alguien se le ocurre que puede ser la mejor defensa contra la Franja y los K, proponer cogobernar la federación con 6 presidentes de partidos patronales, mafiosos y clientelares como la UCR y el PS? Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con sojeros y ex kirchneristas terminaron votando –así sin más- al Partido Obrero, al que dicen cuestionar por sus métodos, pero sin avanzar en una propuesta concreta para democratizar la FUBA y ponerla a la altura de las circunstancias.
El PO (y desde ya también el MST y el PCR) también consideraron en el medio de la interminable “rosca” del sábado esa posibilidad. Es esto lo que une la concepción de todas estas agrupaciones: una profunda desconfianza del movimiento estudiantil como sujeto activo de la política que gane las calles y debata democráticamente sobre cuáles son las mejores formas para acabar con este sistema que día a día nos muestra cómo su caótico funcionamiento lleva a la pobreza a millones, destruye el medio ambiente y lleva a guerras y destrucción. Para esto nos preparamos desde En Clave ROJA.
Consecuentemente con nuestra pelea, la secretaría de En Clave ROJA va a estar al servicio del programa que propusimos para el congreso para, a 40 años del Cordobazo, luchar por poner en pie un movimiento estudiantil que luche junto a los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas y no que la descarguen sobre las cabezas de los trabajadores y el pueblo pobre con más desocupación, salarios bajos y decadencia de la salud y la educación. Seguiremos también dando la pelea por una Federación democrática, llena de participación estudiantil, que tire por la borda los estatutos –que mantuvo la izquierda en estos años- de la Franja Morada, y eliminando el aparato de rentados que mantienen intacto.
Todas estas peleas, queremos darlas abiertamente hacia el movimiento estudiantil, y llamamos a todos los compañeros y compañeras a que sumen a darla con En Clave ROJA.

En Clave ROJA UBA

Mesa Ejecutiva FUBA

sábado, 6 de septiembre de 2008

TOMAS DE FACULTADES Y MARCHA MULTITUDINARIA

Jueves 4 de septiembre de 2008
COMUNICADO DE PRENSA
Luego de una gran movilización de docentes y estudiantes al Ministerio de Educación, los estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales votamos ratificar la toma de las tres sedes en Asamblea.
Hoy miércoles 3, cuando empieza la tercera semana de paro docente escalonado de 96 horas y los estudiantes venimos de tomar distintas facultades, más de 3 mil marchamos de Plaza Houssey al Ministerio de Educación para exigir más presupuesto para la universidad, unificando las demandas de edificio único para Sociales, no al autoajuste de la FADU, y todas reivindicaciones de las distintas facultades, con las demandas de los docentes universitarios de la CONADU (h) que están luchando por salario igual a la canasta básica familiar y renta para los miles de ad honorem.
Participamos importantes delegaciones de las Facultades de Ciencias Sociales, Filosofía y Letras, Arquitectura e Ingeniería de la UBA, todas tomadas ayer por los estudiantes; junto a Psicología, Veterinarias, Exactas, la FUBA y los docentes universitarios en lucha.
En el acto que realizamos en las puertas del Ministerio de Educación, Jesica Calcagno, Presidenta del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales dijo que “venimos a apoyar los docentes y a exigir más presupuesto para la universidad. En Sociales estamos luchando por el edificio único que desde hace más de 10 años venimos reclamando y no hay soluciones, lo cual se suma a la terrible situación de los más de mil docentes ad honorem que hay en nuestra facultad”. Además agregó que “marchamos al Ministerio de Educación a denunciar al gobierno nacional, que mantiene la miseria presupuestaria en la educación pública (...) La oposición sojera no parece afligirse mucho tampoco: mientras Luciano Miguens de la Sociedad Rural sale a festejar el pago de millones de dólares de deuda externa, Macri recorta las becas a los estudiantes secundarios; y siguen preparando un acto en el Congreso para defender su “rentabilidad”. (...).
Luego de la multitudinaria marcha, más de mil estudiantes de las tres sedes de la Facultad de Ciencias Sociales realizamos una asamblea en las puertas del Ministerio de Educación, como habíamos votado la noche anterior en las asambleas de cada sede. Allí decidimos por unanimidad ratificar la toma de la facultad, discutiendo además qué pasos vamos a seguir dando para fortalecer nuestra lucha. Jesica Calcagno sostuvo que “mañana, jueves 4 a las 19 hs. , estamos convocando con los docentes a clases públicas con cortes de calle en las sedes de Ramos Mejía y Marcelo T. de Alvear, junto a trabajadores del INDEC, del subte y del neumático. Y también vamos a dar nuestro apoyo y participar de la reunión de coordinación que van a realizar los estudiantes secundarios este sábado. Seguiremos discutiendo nuevas iniciativas en la perspectiva de coordinar con los docentes, las distintas facultades y los estudiantes secundarios para conseguir nuestras demandas”.

En Clave ROJA (PTS e Independientes)

Jesica Calcagno, Presidenta del C.E.C.So.

A DIEZ AÑOS DE SU PROMULGACIÓN Manifiesto por la anulación de la Ley de Educación Superior

Por una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo


A una década de su promulgación se encuentra abierto un gran debate en torno a la Ley de Educación Superior. Las luchas del Comahue y la UNP pusieron en evidencia el agotamiento del ciclo de una universidad moldeada por la CONEAU y el FOMEC. La discusión sobre el futuro de la universidad pública ha ganado espacio en los medios de comunicación, resonando en foros, encuentros, donde comienzan a delinearse las diferentes estrategias.
En este Manifiesto de En Clave ROJA presentamos un programa de medidas que, partiendo de la anulación de la LES, y en el marco de la serie importante de luchas que están protagonizando los trabajadores, supere la decadencia de Universidad actual, con el objetivo de luchar por una Universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo.
Importantes acciones y levantamientos populares contra los gobiernos proimperialistas atraviesan América Latina desde el año 2000, con el derrocamiento de Lucio Gutiérrez en Ecuador como su episodio más reciente, a la vez que el movimiento obrero, especialmente en Brasil y en Argentina, comienza a ganar protagonismo.
En nuestro país las jornadas del 19 y 20 de Diciembre de 2001 fueron un punto de inflexión mostrando un contundente rechazo de las masas a la implementación abierta de las recetas del Consenso de Washington, y a los partidos que las aplicaron: la UCR y el PJ.
Hoy, el movimiento obrero sale a luchar contra los salarios de miseria autoorganizándose frente a la burocracia (tanto de la CGT como de la CTA), y comenzando a dar pasos históricos en la coordinación como la huelga solidaria del Subte por LAFSA y el Garraham, y como en el Encuentro Obrero realizado el 2 de abril en Buenos Aires, o el reciente acto unitario del 1º de Mayo pasado.
En la Universidad y los colegios también vemos como los docentes no se conforman con los sueldos de pobreza del Gobierno de Kirchner y salen a la lucha como lo demostraron con fuerza en las recientes huelgas de la CONADU y la CONADU (histórica) o los docentes en Salta.
Mientras tanto el “capitalismo en serio” de Kirchner compromete más del 3% del superávit fiscal para el pago de la deuda externa e hipoteca las riquezas de los trabajadores por treinta años mediante el pacto con el FMI, al tiempo que intenta vender “espejitos de colores” prometiendo el 6% del PBI para la educación para el año… 2010 (“2010, odisea de la educación”). Las prioridades de este gobierno son claras: por cada peso destinado a la suma de los presupuestos de Salud, Educación, Vivienda y Agua potable, destina $1,3 al pago de la deuda.
No es mejor el lugar de la educación superior en la agenda del gobierno, su coqueteo con ciertas reformas cosméticas de la Universidad de la LES se proponen “naturalizar” la decadencia a la que fue confinada la Universidad. Expresión de esta continuidad con las políticas de los ’90 es la perpetuación en el cargo del Secretario de Políticas Universitarias, Juan Carlos Pugliese, uno de los pilares de la avanzada menemista sobre la universidad en los ’90 contra la que el movimiento estudiantil se enfrentó en el ’95 y el ’99.
En este contexto es que el movimiento estudiantil tiene planteado retomar el camino de grandes gestas como la gran huelga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1999, que llegó a dar un organismo de autoorganización como el Consejo general de Huelga (CGH), que fue la máxima expresión de la resistencia estudiantil contra los planes del FMI y el Banco Mundial.
A 10 años de la puesta en marcha de la Ley de Educación Superior (LES) hay que decir claramente que es un ciclo que se encuentra agotado, completamente perimido. Esta ley, emblema de las reformas de mercado en la Educación Superior, no pudo alcanzar su “objetivo de máxima”: lograr la privatización y el arancelamiento total de la universidad, liquidando la conquista de la Universidad Pública y Masiva.
Sin embargo, sí alcanzó un “objetivo de mínima”: avanzar en la elitización y mercantilización de importantes aspectos de la educación universitaria, “conquistas” reaccionarias como la devaluación del título de grado mediante la generalización de los posgrados pagos, la multiplicación de los acuerdos con las grandes empresas que llegaron a moldear carreras enteras, y toda una batería de políticas como ser: los cupos, las “contribuciones voluntarias”, los exámenes para restringir el ingreso. Todas estas sumadas a los mecanismos de segregación social que establece de por sí la sociedad capitalista para el acceso a la educación superior.
Frente al Gobierno de Kirchner y quienes quieren defender esta Universidad de la LES escondiéndose detrás de las reformas cosméticas. Nuestra pelea no puede limitarse a la derogación de la ley, es decir a sus efectos futuros. Es necesario desterrar definitivamente la elitización y la mercantilización de la universidad. Por esto, los centros, federaciones y agrupaciones estudiantiles tenemos que lanzar una gran campaña nacional por la ANULACIÓN de la LES. Y de esta manera avanzar en la construcción de una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo.
Financiamiento para una eficiente evaluación de la calidad o un eficiente mecanismo de cooptación para el avance de la LES.
En el marco del plan de reformas neoliberales establecidas por el Consenso de Washington, los ideólogos de la LES partían de cuestionar la baja “eficiencia productiva” de una universidad masiva, que recibía “muchos” recursos para unos pocos egresados y de “dudosa calidad”. El argumento principal fue que subordinando el financiamiento a la implementación de objetivos de “eficiencia” se aumentaría la “calidad” de la educación universitaria y su “equidad” social.
Crearon entonces, por un lado, un conjunto de programas para rediseñar la asignación del presupuesto: el Fondo de Mejoramiento para la Calidad Universitaria (FOMEC), el Programa de Incentivos para Docentes e Investigadores (PIDI), el modelo de “costos Standard” para asignación de recursos, y por otro lado, un organismo evaluador centralizado, la Comisión Nacional para la Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU).
¿Qué significó “avanzar en la eficiencia y la calidad”?
La actuación de la CONEAU y sus nefastos resultados han dado muestra de ello. Tras 10 años de acreditaciones la Universidad Pública ha sido arrasada por un huracán que ha profundizado la entrega de las instituciones universitarias a manos de los intereses del mercado capitalista. Muestra de esto es la decadencia académica y edilicia, así como también el peso que adquirieron las grandes empresas en el diseño de las carreras reorientando el conocimiento y la investigación hacia el mercado. Simultáneamente han impulsado el “boom” de las universidades privadas y los posgrados pagos.
Este proceso lo vemos en facultades como Ingeniería de La Plata o Medicina, Arquitectura o Ingeniería de la UBA, donde la relación entre universidad, posgrados pagos, LES, y empresas privadas, se expresa directamente alrededor de convenios con laboratorios como Roche, emporios como la Corporación del Sur (que construyó Puerto Madero) o empresas como Techint.
Su “obstinada preocupación” por la “calidad” no fue más que una cubierta para avanzar con la privatización de la universidad pública. El proyecto neoliberal de un “Estado mínimo” necesitaba contar con una “Universidad mínima” proveedora de una elite “calificada” de técnicos capaces de maximizar las ganancias capitalistas.
Cualquier duda respecto a qué es la “calidad” en manos de estos privatizadores se despeja al comprobar (mediante numerosas investigaciones realizadas) que en los diferentes programas implementados, los procesos de evaluación de la CONEAU sólo otorgaron un lugar marginal a la investigación, la docencia, y la calidad académica en general, frente al peso descomunal otorgado a la gestión administrativa y académica, o sea, al avance privatista.
Por ejemplo, el 50% de los proyectos rechazados por el FOMEC lo fueron por instancias institucionales que no tenían el atributo de evaluar la calidad (DE, CP, CAC, CD). Un análisis de los dictámenes de evaluación del mismo programa nos muestra que proyectos que se encontraban en el piso mínimo de calidad, pero que eran de alto impacto en cuanto a reforma académica fueron aprobados. Por su parte, las evaluaciones del tan mentado Programa de Incentivos a la Docencia y la Investigación (PIDI) terminaron relegando las investigaciones científicas frente a los trabajos centrados en la gestión.
Todo esto se legitimaba avasallando la autonomía universitaria mediante de las acreditaciones de la CONEAU integrada, por diputados (3), senadores (3), funcionarios del gobierno (1), rectores de universidades privadas (2), y por lo más encumbrado de las camarillas profesorales de la universidad pública (3). La CONEAU anticipaba desde su composición misma que no sería la calidad de los proyectos el eje de la evaluación, sino más bien, el impacto de los proyectos para las reformas de mercado que se proponían.
En este marco se crean estos “programas especiales” que supuestamente financiarían a quienes alcanzaran la tan mentada “calidad y eficiencia”. Dichos programas no llegaron a representar más que un reducido porcentaje del presupuesto universitario (nunca llegaron a más del 8%). Sin embargo, estos fondos, aunque mínimos en relación a las necesidades de la universidad, fueron más que suficientes para ganar la adhesión entusiasta de las camarillas corruptas para la implementación de la LES.
Si las evaluaciones sólo apelaban a asegurar “la calidad” de la universidad para el mercado, las “partidas especiales” no tenían más objetivo que adquirir ejecutores, con cierta “legitimidad”, para dichas políticas. El Banco Mundial aporta el dinero y los criterios privatistas de evaluación; las camarillas aplican, y reciben su parte.
Una institución política clave asociada a la LES fue el FOMEC. Lanzado en 1995 fue el programa precursor en la asignación de presupuesto para aplicación de reformas mercantiles en base a proyectos concursables. Su presupuesto inicial, proporcionado por el Programa de Reforma de la Ecuación Superior dependiente del Banco Mundial fue de u$s 238 millones para el período 1995-2000, a partir de lo cual seguiría implementándose con fondos del presupuesto universitario.
Sus objetivos, a parte de “mejorar” la gestión, eran los de implementar la reforma académica en los planes de estudio e imponer la departamentalización, que implicaba que distintas carreras de una misma facultad compartan un “tronco” mínimo común, con la eventual obtención de un título intermedio, apuntando a acortar el ciclo de grado pasando las especializaciones a los posgrados pagos, y una disminuyendo drástica de la planta docente.
Sin embargo, su gran logro consistió imponer, a partir de 1997, la lógica del chantaje que ligaba financiamiento a evaluación, lo que dieron en llamar modelo de “costos estándar”. Hoy, el Banco Mundial puede sincerarse declarando que “La SPU [Secretaría de Políticas Universitarias] diseñó un modelo de asignación de recursos […] que no tuvo por finalidad premiar la calidad sino financiar proyectos para el desarrollo institucional” (BM, 2003).
No a la injerencia del financiamiento privado en la Universidad Pública. Abajo el manejo discrecional del presupuesto por las camarillas.
Triplicación del presupuesto universitario en base al no pago de la deuda externa bajo control democrático de estudiantes, docentes y no docentes.
No a las carreras moldeadas por el mercado y los convenios que atan a la Universidad a los monopolios capitalistas.
Por carreras orientadas según las necesidades del pueblo trabajador y convenios con las organizaciones combativas de la clase obrera.
No a las acreditaciones de la CONEAU conformada por diputados, senadores y rectores de universidades privadas, representantes del gobierno y de los intereses empresariales.
Por la plena autonomía universitaria.
Por una comisión integrada por los científicos más destacados, no vinculados a instituciones privadas ni empresariales, junto a estudiantes, docentes y no docentes con fiscalización de las organizaciones sociales que sea la que controle la calidad de la enseñanza.
Posgrados arancelados: la privatización encubierta
En la avanzada por la privatización de la educación superior, los impulsores de la LES presentaron al desarrollo de los posgrados como una vía de superación a la crisis de la universidad pública.
Lejos de esto, podemos decir que, de conjunto, el aspecto más desarrollado de la estrategia privatista de la LES lo constituye el avance demoledor de los posgrados arancelados sobre la educación universitaria. Si bien no pudieron llevar hasta el final la privatización liza y llana de la educación pública, sí lograron devaluar y restringir el ciclo de grado, a la vez que imponer de hecho el pago de un arancel para obtener un titulo “de primera” a través de los posgrados pagos.
Una privatización de hecho de la universidad tal cual la conocíamos, que establece al ciclo de grado como un verdadero “enseñadero” con funciones de nivelación y filtro de dimensiones monstruosas. Una especie de gigantesco CBC, en el que cada vez se reciben menos estudiantes, mientras que en el posgrado la relación egresados/ingresantes se duplica. También aquí el argumento de la supuesta “calidad” es refutado, en tanto que en los posgrados nos encontramos, en lo sustancial, con los mismos docentes y conocimientos impartidos en el grado.
Al calor de la LES la cantidad de posgrados creció más de un 140%, triplicándose en las universidades estatales y duplicándose en las privadas. La tradicional orientación “profesionalista” de la universidad pública argentina (un título de grado que permitía ejercer una profesión) fue trasladada al posgrado. En el campo de la Salud el avance privatista en base a los posgrados ha sido realmente avasallante. La oferta de posgrados creció en total un 227%, correspondiendo al día de hoy un 44% en instituciones privadas contra un 36% en las estatales.
Al tiempo que elitizó mediante los posgrados, la LES impulsó la proliferación de los institutos terciarios no universitarios que luego acreditaba como “carreras universitarias cortas” generando una lucha desenfrenada por la “captación” de estudiantes-clientes.
Así mismo, en el ámbito de los posgrados se generó mediante la evaluación una “desesperación de credencialismo”, llegando al punto de impulsar a la construcción de posgrados “endógenos” de baja calidad en función de la posibilidad de reproducción financiera y personal de las camarillas profesorales. Como dijo un ex alto funcionario de la CONEAU y el FOMEC: “si no tenemos posgrado, los que no lo tenemos nos juntamos, organizamos un posgrado y nos damos posgrados a nosotros mismos”.
¿Qué tipo de posgrados impulsó la LES? Lejos de sus promesas de incentivar el desarrollo de la ciencia en la universidad, podemos ver que en estos años los Doctorados, definidos por la LES como el área que tiene por objeto la “creación de verdaderos aportes originales”, decrecieron enormemente frente a Maestrías y Especializaciones, definidas por la demostración de “destreza en el manejo conceptual y metodológico correspondiente al estado actual del conocimiento en la o las disciplinas del caso” y por la presentación de un trabajo final integrador respectivamente.
No al negocio de los posgrados pagos y a la degradación del título de grado.
Por la gratuidad de todos los posgrados.
Por una educación pública, gratuita, y de alta calidad científica.

Las murallas al ingreso: ¿calidad o elitización?
Como si la creación de los posgrados pagos fuese poco, desde el punto de vista de la elitización de la educación superior, la Universidad de la LES ha avanzado en muchas universidades nacionales en la implementación de lo que sus teóricos dieron en llamar “políticas de ingreso”.
Las máximas elaboradas por el Banco Mundial en este punto son claras: “achicamiento del sistema de educación superior y concentración de la calidad en unos pocos”. Los fundamentos también: “no invertir fondos del Estado, que se pueden usar para transferir a los organismos de crédito internacional, en financiar a estudiantes que no terminan sus estudios o tardan mucho en hacerlo”.
Así respondían y responden quienes planifican las políticas educativas al hecho de que muchos estudiantes que ingresan a la universidad no tienen posibilidades de continuar sus estudios, ya sea por la decadencia de la educación primaria y secundaria, como por el hecho de que no disponen de los recursos socio-económicos para hacerlo. Los datos son contundentes, hoy sólo un estudiante del sector de más bajos ingresos logra acceder a la educación universitaria de cada ocho del sector más alto.
Dos tipos de procesos se implementaron en la educación superior para sustituir la pedagogía por el darwinismo social. Por un lado la “diversificación de la oferta” de la educación possecundaria orientada hacia el mercado con la expansión de carreras cortas para los estudiantes que necesitan insertarse rápidamente al mercado laboral, y la subsistencia de carreras largas para quien aún se las pueden costear. Y por otro lado la restricción del ingreso mediante exámenes eliminatorios para quienes tienen la osadía de elegir carreras largas sin tener los recursos socioeconómicos suficientes.
No faltan los apologistas lastimosos que intentan presentar las “políticas de ingreso” como forma de “nivelación” para quienes llegan a la universidad proveniente de colegios públicos con formación insuficiente.
A ellos se suman los defensores del “equilibrio de mercado”. Preocupados por la “excesiva” oferta de profesionales y técnicos que genera la Universidad Pública. Frente a un mercado incapaz de absorberla, proponen limitar el ingreso con cupos, aranceles y exámenes, que restituya el “equilibrio”. Este argumento lo escuchamos de boca de aquellos que buscan el ingreso restrictivo en la mayoría de las carreras de medicina del país.
Su discurso es que “sobran médicos”, que estos exceden a la “capacidad operativa” del actual sistema de salud, cuando más del 40% de la población es pobre y no tiene acceso a un sistema de salud digno. Los trabajadores de la salud salen a luchar contra a la destrucción del hospital pública. Frente a esto los apologistas de la LES, más que un “excedente de médicos” lo que demuestran es el “modelo social” al que la LES es funcional, donde las necesidades del pueblo trabajador no son un elemento a tener en cuenta.
El caso de la UNLP, que actualmente se encuentra en litigio es ilustrativo de estas políticas habiendo llegado al paroxismo de que a la carrera de ciencias médicas a la que en 1990 entraban 3098 estudiantes hoy ingresen… 75. Sin embargo no fue esta carrera la única que implementó “políticas de ingreso” en la UNLP.
Tenemos también, el caso de la UNC, en donde en la Facultad de Ciencias Médicas reglamentaron un cupo máximo de 550 estudiantes y en las principales facultades impusieron un arancel bajo la forma de contribución voluntaria.
Como en muchas universidades, la implementación de estas políticas fue requisito fundamental para tener un lugar en la repartija del magro presupuesto universitario, mecanismo ante el cual las camarillas gobernantes se sumaron complacidas.
Otro mecanismo del arsenal elitizador fue la precarización de la educación secundaria. Por ejemplo, en la UNLP esto significó la disminución de los ingresantes provenientes de las escuelas públicas por los efectos de desfinanciamiento crónico del traspaso de los colegios dependientes del Ministerio de Educación de la Nación al ámbito de la provincia a partir de 1993.
Todo esto, se suma a aquellos mecanismos permanentes de segregación, tanto económicos, como sociales y culturales, del propio capitalismo.
Contra la “diversificación” de carreras “cortas” para los hijos de los trabajadores y de los desocupados, y carreras “largas” para los que puedan sortear sus múltiples mecanismos de segregación social.
Defendamos el derecho universal a una educación integral que supere el “adiestramiento técnico” y permita el acceso a la cultura y a la ciencia para las grandes mayorías.
Abajo los cupos y todos los mecanismos “pedagógicos” y económicos que limitan el ingreso a la universidad.
Por el ingreso directo e irrestricto a la universidad y cursos de apoyo extracurriculares para quienes los quieran tomar.
Por becas para los hijos de los trabajadores y los desocupados, y jornada laboral reducida con igual salario para quienes quieran estudiar en la universidad.
Por provisión gratuita de los materiales de estudio.
Por comedores estudiantiles.
No a la degradación de la educación primaria y secundaria, verdadero filtro preuniversitario.
Abajo la Ley Federal de Educación. Por un salario docente igual a la canasta familiar. Por el aumento inmediato del presupuesto de la educación básica del 8% del PBI en base al no pago de la deuda externa.


Incentivos para la investigación o prebendas para la estratificación
Si durante los ’90 el ascendente de la ideología privatista, de la mano de la convertibilidad y el auge del consumo de los sectores más privilegiados de las clases medias, sirvió para avanzar en la entrega del país aplastando resistencias de la mano de burócratas y comisionistas, la universidad no fue ajena a esta ofensiva burguesa.
Este contexto general, relevante en sí mismo para la implementación de las reformas de mercado en la Universidad, tuvo a su interior mecanismos precisos cuyo lema fue: “a cada quien su mecanismo de cooptación”.
Para llevar adelante esta máxima se crea en 1993 el Estado Mayor de la avanzada mercantilista sobre la universidad, la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU). Su primera misión fue cooptar a la elite profesoral que monopolizaba y monopoliza los organismos de gobierno de la universidad; el mecanismo privilegiado fue el Programa de Incentivos a los Docentes Investigadores.
Este Programa logró doblegar las resistencias iniciales de las camarillas gobernantes de las universidades nacionales, empezando por el Consejo Interuniversitario Nacional, hasta llegar a incluir a poco más de 20.000 docentes a nivel nacional, configurando una primera estratificación entre los que acceden a los incentivos - que suman a sueldos que en algunos casos llegan a los $3.000 -, por un lado, y más del 85% de los docentes que se ven obligados a vivir con salarios que están por debajo de la línea de pobreza, por el otro. Sin hablar de la gran cantidad de docentes en facultades de todo el país que trabajan sin percibir ningún salario: los llamados “ad honorem”.
Pero para un proyecto tan reaccionario como elitizar la educación superior y ponerla al servicio de los intereses del mercado, esta primera división no es suficiente. Dentro de los que pueden acceder a los incentivos se operó una segunda división, donde las categorías más altas -y por ende con una renta superior- son monopolizadas por quienes tienen ya rentas de dedicación exclusiva, que no por casualidad son en su gran mayoría profesores titulares concursados y por lo tanto miembros de la casta que acapara los más importantes cargos de gobierno de la universidad.
La “objetividad” de los criterios para pertenecer a la casta superior, que a su vez se combinan con éxito con el mayor de los clientelismos políticos, deja bastante que desear. El hecho de ocupar un cargo de rector o de profesor titular “vale más” que el aporte científico o artístico que alguien pueda hacer. Un criterio de excelencia sin duda bastante burocrático, donde, a partir de la grilla de evaluación diseñada por el CIN, un profesor titular que hubiese sido rector dejaría opacado al mismísimo Einstein que sería caratulado como de tercera categoría.
Pertenecer tiene sus privilegios. Los que ocupan altos cargos de gestión y/o son profesores titulares concentran poder político, rentas, acceso al financiamiento, viajes a congresos, etc. que a su vez les permiten obtener más puntos, que a su vez les dan más acceso al poder político, a las rentas, al financiamiento, a los congresos, etc.
Como cualquier casta los mecanismos de promoción de nuevos miembros quedan supeditados al beneplácito de los más beneficiados dentro de los más beneficiados, a saber: los miembros del aristocrático Banco de Evaluadores.
Basta de docentes de primera y de segunda. Ningún docente sin salario.
Por un aumento salarial de emergencia para docentes y no-docentes hasta cubrir los costos de la canasta familiar para el cargo testigo.
No al uso de los incentivos como prebendas para una elite.
Por un presupuesto universal para ciencia y técnica. Por el libre ejercicio de la actividad científica.


Ciencias sociales y humanidades, ¿un silencio cuantificable?
La ofensiva burguesa de los ’90 sobre las conquistas de los trabajadores y el pueblo creó sus apologistas profesionales. No los buscó, salvo excepciones, en la universidad pública. Toda una pléyade de periodistas y técnicos sociales perfeccionados en las universidades yanquis sirvieron de escribas y animadores televisivos para convencer de que el hambre y la entrega eran síntomas del acceso al “primer mundo”.
Las ciencias sociales y las humanísticas en general fueron llamadas a silencio, con eso bastaba. Mientras tanto en los manuales del Banco Mundial las ciencias sociales eran identificadas con el positivismo jurídico, el marginalismo económico, la mercadotecnia, y la administración, tanto de empresas como de “recursos humanos”.
En el terreno de las “ciencias blandas” la política no se diferenció mucho de la que se tuvo hacía las “ciencias duras”, a saber: incentivos para estratificar al cuerpo docente entre aquellos que cobran salarios de miseria y una elite destinataria de incentivos, viajes a congresos, publicaciones, etc. que garantice mantener el silencio cómplice en las diferentes disciplinas.
La gran diferencia fue que mientras en las “ciencias duras” los incentivos, puntajes, y categorización eran una práctica antediluviana que durante los ’90 vino a consolidar a grupos privilegiados preexistentes, en las ciencias sociales y humanísticas fue un fenómeno nuevo que vino a crear un nuevo grupo de investigadores, una suerte de “nuevos ricos” que se sumó a los “ricos de cuna” de las cúpulas del CONICET.
No es de extrañar que en este marco el “pensamiento único”, llamado a proscribir cualquier idea que cuestione el capitalismo, haya desembarcado en la Argentina. La ideología de que con la democracia burguesa “se come, se cura y se educa” atravesó todos los análisis de todas las disciplinas como intento de desterrar cualquier vestigio de la idea de revolución. El ascenso revolucionario de los ’70 fue estigmatizado como ejemplo de barbarismo social, o en el mejor de los casos como un período de heroísmo pasado de moda. La “calidad” y la “eficiencia” proclamadas por la LES se tradujeron en las humanidades como silencio y amnesia.
Junto con el “pensamiento único” florecieron las cátedras únicas, en las que conceptos como “lucha de clases” y “clase obrera” fueron relegados al cajón de los recuerdos, y el marxismo proscrito o descuartizado hasta hacer irreconocible su misma sombra. En este sentido, la cátedra de Romero en Historia de la UBA es un triste emblema, que ante el “osado” surgimiento de una cátedra paralela logró obtener el apoyo de lo más consagrado de la intelectualidad local, pero no pudo mantener más que una minoría de su anterior alumnado cautivo.
En la actualidad, los relevos de la era “K” llegan de la mano de un importante sector de intelectuales entre los que cuentan Horacio González, Nicolás Casullo y José Pablo Feinman, que se han transformado en apologistas de las bondades “nacionales y populares” del superavit fiscal y los acuerdos con el FMI. Mientras aceptan cargos en la Biblioteca Nacional, o incluso de secretarios del gobierno, como el caso de José Nun, callan ante la entrega del país al imperialismo y la represión a trabajadores y luchadores.
El fin del silencio cómplice no puede llegar de la mano de estos intelectuales, ni con las utopías reformistas como el “Plan Fénix” o el Proyecto “Mariano Moreno” de la UBA. Un cuestionamiento de raíz a la universidad de la LES en este terreno solo puede venir de la mano de una nueva intelectualidad que traiga a la lucha de ideas todo aquello que la LES proscribió empezando por los conceptos de “clase obrera” y “lucha de clases”, para recuperar frente a la historia oficial de la democracia burguesa como destino final, la verdadera historia de lucha de la clase obrera y la idea de la revolución social.

Basta de “pensamiento único” y discriminación ideológica en las universidades.
Por la libertad de cátedra y cátedras paralelas contra la ideología oficial.
Basta de intelectuales cómplices de la burguesía.
Por una intelectualidad marxista junto a la clase trabajadora.


Un régimen feudal en la universidad
¿Cómo la elite profesoral que concentra las prebendas de la LES garantizó y garantiza el vaciamiento de la universidad desde adentro?
El ejemplo de la UBA es ilustrativo. Según datos del Censo del año 2000, de un total de 7.361 Profesores Titulares y Adjuntos sólo el 50% -aproximadamente- estaba concursado y tenía derecho al voto en el claustro de Profesores para el Consejo Superior y los Consejos Directivos de las Facultades. Lo que significaba que un puñado de 3.700 Profesores tenían mayor representación (50% más) en los órganos de gobierno que 253.260 estudiantes. Por si esto fuera poco, la mayoría de los docentes, en la actualidad 21.538, votan como “graduados”, y los 10.000 no-docentes que trabajan en la universidad no existen para el régimen.
Desde aquel entonces esta situación se profundizó, según el Censo 2004 de la UBA, hoy la proporción de los Profesores Titulares y Adjuntos se ha reducido casi un 10%, concentrando aun más los derechos políticos dentro del régimen universitario. Esto no podría ser de otra forma, ya que los concursos son manipulados por los mismos que ya están concursados para cuidar que no haya ningún nuevo “miembro” que perturbe los pactos establecidos.
Pero estas camarillas oligárquicas no actuaron en soledad. Contaron con el apoyo incondicional de la dirección estudiantil de la Franja Morada. Esta sociedad fue decisiva para bloquear y desviar las luchas estudiantiles contra los ataques privatistas, como lo hizo en la UBA la impresentable dupla Schuberoff – Franja Morada en el 95´ y el 99´.
A fines de los ’90 el retroceso de la Franja Morada debilitó el poder de las camarillas. Sin embargo, salvo excepciones como la elección directa del director de la carrera de sociología (UBA), el conflicto en el Comahue, y más recientemente en la UNP, las camarillas gobernantes lograron conservar casi intacto el “statu quo” en la universidad. Para esto se basaron en los elementos más conservadores de amplios sectores de los estudiantes, que a pesar de la degradación de los títulos, y el meteórico aumento del desempleo y la precariedad laboral entre los egresados universitarios, siguen priorizando la posibilidad de tener un acceso privilegiado al mercado de trabajo mediante un diploma.
La utilización “activa” de estos aspectos conservadores ya la empezamos a ver en el conflicto del Comahue, reflejada en la organización de los “Autoconvocados” que aglutinó a estudiantes para la defensa de las acreditaciones de la CONEAU y el ingreso restrictivo.

Abajo el voto ponderado de la elite profesoral.
Elección directa de todas las autoridades universitarias, una persona un voto.

Basta de gobierno oligárquico de las camarillas.
Cogobierno docente, no docente, estudiantil, con mayoría estudiantil y claustro único docente.

No a los pactos corporativos.
Por un movimiento estudiantil independiente de las camarillas profesorales.


¿Cómo luchar para derrotar a la LES?

La Franja Morada, dirección hegemónica del movimiento estudiantil desde la dictadura hasta finales de los ’90, fue un ejemplo de como moldear las organizaciones del movimiento estudiantil a imagen y semejanza del proyecto burgués mercantilista para la educación superior. Su vinculación orgánica con el sector mayoritario de lo más encumbrado de la elite profesoral los hizo participar de sus beneficios.
Coherentes con esta situación se encargaron de vaciar de cualquier contenido las organizaciones estudiantiles convirtiéndolas en centros de servicios. Las fotocopiadoras, los bares, el turismo estudiantil eran algunos de los rubros más relevantes cuya gestión se proponían plebiscitar una vez al año en las elecciones. Las ganancias asociadas a los diferentes espacios sirvieron para rentar un aparato nacional acorde al “espíritu de época” sellando una verdadera identidad de intereses entre las camarillas profesorales gobernantes de la universidad y dirección estudiantil.
En este marco fue que en la lucha del ’95 contra la sanción de la LES, que incluyó piquetes estudiantiles para impedir que los diputados sancionen la ley, tomas activas como la de 17 días en la universidad del Comhue, cientos de estudiantes apedreando el Parlamento, marchas a la comisarías y juzgados para liberar a los estudiantes detenidos, y movilizaciones de miles en todo el país, la Franja Morada logró que se impusiera su política de “consensuar” la ley con el gobierno en el parlamento.
Hoy las camarillas gobernantes que concentran rentas privilegiadas y el poder político en la universidad, junto con el Banco Mundial y la burguesía local intentan avanzar en la aplicación de la LES. Para esto cuentan con la venia del gobierno Kirchner y su secretario de políticas universitarias, Pugliese, que apuestan a mantener el “statu quo” de la Universidad de la LES dejando actuar a “la mano invisible” del mercado, o a lo sumo haciendo alguna reforma menor para mantener las apariencias.
La Franja Morada, continuando con su política del ’95, hoy presenta en el parlamento su proyecto de reforma cosmética de la LES queriéndonos hacer repetir la experiencia del ’95. En esta política no está sola la Franja Morada. La CEPA, junto con cómplices de la destrucción de la educación pública como Marta Maffei entre otros diputados burgueses, de la mano del presidente de la UNLP, el radical Aspiazu, la rectora sobischista Pechén y el reconvertido decano Salgado de la UNCo, reunidos en el “Foro Educativo”, preparan su propia reforma bajo el lema: “cambiar algo para que nada cambie”.

Luchemos por la Anulación de la LES
Debemos decir claramente quienes aspiran a reformar la LES no buscan más que “cambiar algo para que nada cambie” en la Universidad, es decir: conservar la universidad actual tal cual es. En el caso de la derogación esta sólo permite detener el avance de la LES pero no desandar el largo camino recorrido durante una década.
Hoy el único camino para dar por tierra con la decadencia de la universidad pública es pelear por la Anulación de la LES. Esto es, no solo detener su marcha privatista y elitizante, sino eliminar de una vez por todas su nefastos legado de títulos de grado devaluados, posgrados pagos, carreras moldeadas por las grandes empresas, poder de camarillas, prebendas, etc.
Contra las estrategias que proponen reformas cosméticas para volver a llevar al movimiento estudiantil a la encerrona del ‘95 tenemos que luchar por Anular la LES e imponer un Congreso Constituyente Universitario Nacional con mayoría estudiantil y elección directa de los delegados donde participen las organizaciones combativas del movimiento obrero y popular que termine de una vez por todas con la decadente universidad de la LES y siente las bases de una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo.

Construir Centros y Federaciones militantes
Frente a este panorama, a diferencia del ’95 en el movimiento estudiantil se han fortalecido federaciones independientes de la Franja como la FUC, y recuperado importantes federaciones como la FUBA y FUP.
Sin embargo, aún no ha habido una ruptura radical con el legado de la Franja Morada, reflejado en los aspectos de continuidad que se mantienen de los Centros y Federaciones moldeados por la Franja, y por ende funcionales a la Universidad de la LES contra la que nos proponemos luchar… y esta vez triunfar.
En este sentido, el caso paradigmático dentro de las federaciones recuperadas es la Federación Universitaria de Buenos Aires, dirigida por el Frente 20 de diciembre (PO, MST, Evet, Patria Libre) desde finales de 2001 que aún mantiene la monstruosa estructura de “centros de servicios” heredada de la Franja, donde mediante las ganancias del aparato de fotocopiadoras más grande del país, el del CBC, mantiene una estructura de decenas de militantes rentados.
Este empeño en mantener las fotocopiadoras contrasta con la poca iniciativa para impulsar instancias democráticas de autoorganización estudiantil como asambleas y cuerpos de delegados. Sin ir más lejos los congresos realizados por la Federación, a excepción de uno en el 2003, no se han diferenciado en nada de los que organizaba la Franja Morada donde la única discusión consiste en la rosca de los cargos y las fechas de convocatoria oscilan entre navidad y año nuevo. En este sentido es preocupante que el año pasado y hasta la fecha ni siquiera haya habido un “congreso” de estas características, ni siquiera una fecha cierta de convocatoria.
Es necesario dar la voz de alarma, no podemos derrotar verdaderamente a la LES sin romper totalmente con las formas organizativas de las que la Franja se valió para llevar a la derrota la lucha del `95. Es fundamental transformar las Federaciones arrancadas a la Franja en verdaderas Federaciones militantes que sean herramientas políticas de lucha del movimiento estudiantil. Para esto es necesaria la separación de los espacios de gestión (como fotocopiadoras, bares, etc.) de la dirección política de las mismas. Las agrupaciones que las dirigen no deben tener ningún militante rentado en los aparatos de gestión, ya que estas rentas representan el fundamento material de una actitud conservadora frente a los “centros de servicios” creados por la Franja.
Desde En Clave Roja venimos dando esta batalla tanto desde la presidencia del Centro de Filosofía de Córdoba, como dentro el frente Oktubre en la presidencia del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales de la UBA. En este último nos enfrentamos con la oposición de PO, MST, y otros compañeros que en la asamblea de la facultad votaron en contra de separar los espacios de gestión de la dirección política y de abandonar sus cargos rentados en las fotocopiadoras, cuestión que efectivizamos en lo que hace a nuestra agrupación.
Para construir Centros y Federaciones militantes tenemos que partir de lo más avanzado que dio el movimiento estudiantil en este sentido, desde la Interfacultades del ’99 que intentó disputarle a la Franja Morada la dirección del movimiento estudiantil mediante la autoorganización y la coordinación desde las bases de las diferentes facultades, o más recientemente la Interfacultades del Comahue que permitió el año pasado obtener una importante victoria del movimiento estudiantil de la UNCo frente a la camarilla de la rectora Pechén.
Desde el movimiento estudiantil tenemos que tomar el ejemplo de los trabajadores del Subte, de LAFSA, del Garraham, que protagonizaron recientes luchas. Como están demostrando los trabajadores, la organización desde las bases en cuerpos de delegados es el único mecanismo para sostener luchas duras como la necesaria para la anulación de la LES. Para la cual tendremos que derrotar a la burocracia estudiantil de la Franja, y a todas las agrupaciones que representan a los partidos patronales en la universidad que querrán llevarnos a la derrota como en el ‘95.
Para refundar las organizaciones del movimiento estudiantil desterrando todos los vestigios de burocratismo y clientelismo heredados de la Franja es necesario que las direcciones actuales de las federaciones universitarias, empezando por las que participarán del Encuentro de Estudiantes del 21 de abril organicen Congresos Estatuyentes en todas las Federaciones con delegados elegidos en asambleas por facultad.
Es necesario que el Encuentro de Estudiantes de un primer paso en este sentido creando una mesa nacional de Centros, Federaciones y agrupaciones para darle continuidad, cuya tarea principal sea organizar un próximo encuentro con delegados por facultad elegidos en asamblea.

Romper con el abstencionismo ideológico
La contrapartida ideológica de los centros de servicios moldeados por la Franja, fue el vaciamiento ideológico del movimiento estudiantil al que concebían como apéndice de las camarillas profesorales que eran las que legítimamente debían hacer ideología. El movimiento estudiantil era llamado a “tomar apuntes” y contentarse con la “democracia a secas” con la que supuestamente se “comía, se curaba, y se educaba”. Las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 representaron un gran revés para esta ideología, que sin embargo sigue siendo mayoritaria en el movimiento estudiantil.
Tampoco en este aspecto se ha avanzado aún frente al legado del radicalismo, todavía ningún Centro o Federación ha intentado romper con esta tradición que ya lleva más de dos décadas. En este sentido tenemos ejemplos históricos como la editorial EUDECOR fundada a mediados de los ’60 por la Federación Universitaria de Córdoba que emprendió la publicación de libros de autores marxistas para fomentar el debate de ideas frente la ideología del gorilismo oficial.
Desde su surgimiento En Clave Roja combate desde el marxismo revolucionario tanto a la ideología oficial generada en la universidad que hace apología del orden capitalista como a sus variantes reformistas, por eso hacemos la Cátedra Libre Karl Marx desde hace 8 años en todo el país, la revista Lucha de Clases, e impulsamos el Instituto del Pensamiento Socialista “Karl Marx” recientemente fundado.
Es necesario que las organizaciones del movimiento estudiantil abandonen el abstencionismo en esta batalla. Tenemos que impulsar desde cada Centro y Federación revistas de debate contra la ideología burguesa de las universidades. A su vez, contra la proscripción del “mercado editorial”, las organizaciones del movimiento estudiantil, como en la FUC en los ’60, tienen que tomar en sus manos la tarea de reedición económica de las obras de los autores socialistas que la academia veta.

Forjar la unidad obrero-estudiantil, pelear por un pacto Obrero-Universitario
En esto el movimiento estudiantil, a diferencia del ’95, tiene hoy un gran punto de apoyo: el movimiento obrero que sale a la lucha. Desde finales del año pasado con la lucha de los trabajadores del subterráneo, que logró un importante triunfo e impuso un piso de $1600 para al reclamo salarial, las luchas obreras se suceden sin solución de continuidad. Recientemente la lucha del Hospital Garrahan, de los trabajadores de LAFSA, en la capital; de los docentes en Salta; en el Gran Buenos Aires los obreros Astillero Río Santiago y los trabajadores de la salud, estos últimos también en lucha en Neuquén; en Chubut, la durísima lucha de los pesqueros. A su vez, los nuevos sectores que salen a la lucha se encuentran con bastiones de la vanguardia obrera que siguen protagonizando luchas ejemplares como los trabajadores de cerámica Zanon.
Como denominador común en estas luchas, vemos a un movimiento obrero que se autoorganiza frente a la burocracia (tanto de la CGT como de la CTA), en cuerpos de delegados y asambleas, y comienza a dar pasos históricos en la coordinación como el Encuentro Obrero realizado el 2 de abril en Buenos Aires, la huelga solidaria del Subte por LAFSA y el Garraham, o el reciente acto unitario del 1º de mayo pasado.
A esto se suma en la universidad la lucha que vienen protagonizando la CONADU y la CONADU histórica con el paro escalonado cuya exitosa primera jornada demostró la predisposición a la lucha de los docentes universitarios.
Estos no son hechos menores, la clase obrera que sale a lucha debe ser el principal aliado del movimiento estudiantil en la lucha contra la Universidad de las grandes patronales, de la elitización y la ideología de mercado y por la defensa de una educación pública, gratuita y de alto nivel científico contra las camarillas profesorales que concentran las prebendas y los cargos en la universidad. Un indicio de esta unidad se dio en la reciente lucha del Comahue donde los obreros de Zanon acompañaron a los estudiantes a la sesión del Consejo Superior en la que se impuso la votación contra las acreditaciones en la CONEAU.
Al mismo tiempo es necesario, y por eso luchamos desde En Clave ROJA, que una fracción del movimiento estudiantil se una a la lucha de la clase obrera contra los patrones, el gobierno y el imperialismo, en el camino de la lucha anticapitalista por una sociedad sin explotados ni explotadores. En este camino, luchamos por forjar un verdadero Pacto Obrero Universitario con las organizaciones combativas y democráticas de los trabajadores, para poner todos los recursos científicos, intelectuales y materiales, al servicio de desarrollar la lucha independiente y revolucionaria de la clase trabajadora.

A 10 años de la promulgación de la LES, queremos dejar bien en claro que luchamos por profundizar el camino de unidad entre el movimiento estudiantil y las auspiciosas luchas obreras que vemos día a día. Queremos retomar las banderas de la unidad obrero-estudiantil del Mayo francés y del Cordobazo, empezando por rodear de solidaridad las luchas que está dando el movimiento obrero, y llegando a organizar acciones y conquistar organismos comunes para luchar contra el “capitalismo en serio” de Kirchner, que se construye sobre la devaluación del salario obrero, la esclavitud capitalista, y la entrega nacional al imperialismo.



Por la Anulación de de la LES
Luchemos por una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo

Agrupación Nacional Universitaria
En Clave ROJA
(PTS-independientes)
UBA: Cs. Sociales; Psicología; Filosofía y Letras; Exactas y Naturales; Arquitectura y Diseño, Derecho; Cs. Económicas; CBC Tucumán; CBC Puán; CBC Montes de Oca.
U N La Plata: Bellas Artes; Humanidades; Medicina; Periodismo; Arquitectura; Derecho; Ingeniería.
U N Rosario: Humanidades y Artes; Ciencias Políticas; Comunicación; Derecho.
U N Córdoba: Filosofía y Humanidades; Derecho; Comunicación; Psicología.
U N Comahue: Humanidades; Psicología; Medicina.
U N de Cuyo: Cs. Políticas y Sociales; Filosofía y Letras; Artes y Diseño; Centro de Estudiantes Terciarios del Normal.
UTN Capital
U N San Luis: Bioquímica y Cs. Humanas; U N Jujuy; U N Tucumán; U N La Matanza; U N del Sur; U N de Lomas de Zamora; U N Gral. Sarmiento.


JUNIO del 2005